Defensa estudia suprimir los discursos de los generales en la Pascua Militar

El Consejo de Ministros acordará hoy, a propuesta del ministro de Defensa, José Bono, el pase a la reserva del jefe de la Fuerza Terrestre, el teniente general José Mena Aguado. La decisión del Gobierno adelanta en dos meses el abandono del servicio activo por parte de Mena, quien debía dejar el mando el próximo 18 de marzo, fecha en que cumplirá 64 años.

El cese del teniente general será efectivo mañana y coincidirá con la finalización del arresto domiciliario de ocho días que le impuso el ministro de Defensa por infringir el deber de neutralidad política. Al contrario que el cese, que responde a la pérdida de confianza, el arresto es susceptible de recurso judicial.

El Gobierno tiene previsto nombrar también al sustituto de Mena al frente de un mando del que dependen todas las unidades del Ejército de Tierra, con la excepción de las más operativas (encuadradas en la Fuerza de Maniobra), las logísticas y las desplegadas en Canarias.

Relevo de Mena

Anoche se manejaban los nombres de dos tenientes generales para ocupar este puesto: Carlos Villar, director general de Armamento y Material del Ministerio de Defensa; y Bernardo Álvarez del Manzano, director del Gabinete del Jefe del Estado Mayor de la Defensa, Félix Sanz.

El nombramiento de Villar permitiría regresar al Ejército -y, por tanto, recuperar su carrera castrense- a un militar que ha estado destinado en el órgano central desde 2000, mientras que la elección del segundo acabaría con la anomalía que supone mantener a un general de tres estrellas en un puesto de inferior categoría. Desde el Ejército de Tierra se ha promovido también la candidatura del teniente general Joaquín Tamarit, segundo jefe del Estado Mayor, aunque parece descartada.

El caso Mena ha servido para que el Ministerio de Defensa se replantee la tradición de que cada teniente general con mando en plaza lea un discurso con motivo de la Pascua Militar. "Si hay un discurso del Rey y otro del ministro de Defensa, no se entiende qué tienen que añadir los mandos militares", alegan las fuentes consultadas.

En esta ocasión, además, el discurso que Mena pronunció en Sevilla en nombre del Rey sirvió para eclipsar el discurso que pronunció el propio don Juan Carlos en Madrid. Lo más probable, agregan las mismas fuentes, es que el año próximo los actos en las capitanías se limiten a un cóctel y un brindis.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0012, 12 de enero de 2006.

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