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Reportaje:

Sexo en grupo para Europa

Escándalo en Austria por una campaña oficial que saluda el inicio de la presidencia semestral de la UE

Imágenes de jefes de Estado que, sonrientes, se sodomizan unos a otros han adornado esta semana las calles de Viena hasta que ayer se ordenó su retirada. Son parte de un singular proyecto del grupo de artistas Europart pensado para celebrar el inicio de la presidencia austriaca de la Unión Europea, el próximo domingo. Los 400 carteles luminosos rotativos debían presentan hasta finales de enero los trabajos de 75 artistas para "reflejar los diferentes acontecimientos sociales, históricos y políticos en Europa y al mismo tiempos vincular pasado y futuro de una realidad vivida".

Suena bien, pero ha sentado fatal. Entre otros carteles con contenido sexual, una de las imágenes que han desatado la furia austriaca es del artista español Carlos Aires. En ella aparecen tres actores con máscaras de goma que representan al presidente francés, Jacques Chirac, detrás de la Reina de Inglaterra, que a su vez se encuentra detrás del presidente de Estados Unidos, George Bush. Nada que objetar, si no fuera porque los tres están de rodillas y desnudos, imitando una escena de sodomía en grupo. Y la máscara de Bush la lleva una mujer.

El artista Aires negó en declaraciones al diario popular Kronen Zeitung que las fotos sean pornográficas, sino "inocentes o irónicas". "Está claro que representan un escenario, un set" y que son un tributo al director de cine italiano Pier Paolo Pasolini, explicó. "Y no se ve ningún órgano sexual", añade.

El canciller austriaco, Wolfgang Schüssel, se había puesto como objetivo para la presidencia austriaca de la Unión Europea, que comienza el domingo, tomar "medidas que unan a los pueblos". Pero seguramente no había previsto que la unión llegara a extremos tan íntimos. El proyecto está financiado por la cancillería con medio millón de euros.

Schüssel comenzó disculpándose y apelando a la libertad de expresión artística. "Ésta es una historia concebida en libertad artística, y por tanto no hubo ninguna influencia sobre ella", declaró una portavoz del Gobierno. Schüssel ordenó retirar las imágenes más polémicas antes del domingo, cuando varios mandatarios europeos viajarán a Viena para asistir al concierto de Año Nuevo y debatir asuntos comunes. Poco después de esta decisión, ayer los patrocinadores de los trabajos, de acuerdo con el artista español y otra autora cuya obra también ha sido criticada, decidieron retirar los carteles polémicos, según informó la agencia de noticias austriaca APA.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 30 de diciembre de 2005