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Las aerolíneas pagarán este año 600 millones por sobreventa y retrasos

La normativa de la UE, que entró en vigor en febrero, ha duplicado las indemnizaciones

La regulación de las indemnizaciones que las compañías aéreas tienen que pagar a sus pasajeros en casos de cancelación, sobreventa de billetes (overbooking) o grandes retrasos ha supuesto a las aerolíneas una factura de 600 millones de euros en el primer año de su aplicación, según datos de la IATA. Este organismo, que agrupa a 265 aerolíneas que representan el 94% del tráfico internacional regular, recurrió la normativa y espera la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea para el próximo 10 de enero. Sin embargo, no se muestra optimista al respecto.

La normativa europea, conocida como Denied Boarding Compensation (indemnización por denegación de embarque), entró en vigor en febrero pasado con el rechazo mayoritario de las compañías aéreas, que la llevaron ante los tribunales a través de sus respectivas asociaciones. Primero lo hizo la IATA y, luego, la ELFAA, asociación que reúne a las compañías europeas de bajo coste.

La reclamación judicial empezó su camino en los tribunales británicos y ha acabado en el Tribunal de Justicia de la Unión Europea. IATA alegó en su recurso que la normativa impide a las compañías defenderse de las reclamaciones por retrasos provocados por causas externas a su operación, como el mal tiempo, o causadas por actos de terceros, como una huelga de controladores.

Inseguridad jurídica

Añadía también irregularidades de procedimiento que causan inseguridad jurídica, violación del principio de proporcionalidad entre el daño causado y la compensación a pagar y que la regulación europea viola el acuerdo de Montreal, que establece que las compañías no han de responder de retrasos si demuestran que han tomado todas las medidas posibles para evitarlos o si les ha sido imposible tomarlas.

Según fuentes de la IATA, el Tribunal Europeo dictará sentencia el próximo 10 de enero. Y, según sus estimaciones, no será muy favorable a sus intereses, después de que el abogado general de la Corte (cargo similar al fiscal general) dictaminara hace semanas que la normativa es válida. La opinión del abogado general, aunque no es vinculante, suele anticipar el sentido de la sentencia del Tribunal.

La reglamentación aprobada por la Unión Europea el pasado enero ha elevado considerablemente la indemnización a los pasajeros y ha aumentado los casos en los que debe producirse. Hasta febrero de este año, la compensación oscilaba entre 150 y 300 euros, según la distancia del vuelo, si el viajero se quedaba en tierra a causa de la sobreventa de billetes. Se incluía la posibilidad de reembolso y el abono de comidas y hotel, pero no incluía indemnización por cancelaciones o grandes retrasos, los de más de cinco horas. Ahora, la reglamentación fija hasta 600 euros de indemnización y a los viajeros se les debe ofrecer el reembolso del billete o un vuelo alternativo, junto al abono de comidas, bebidas, comunicaciones y alojamiento.

La normativa cubre a todos los viajeros en los aeropuertos de la UE, independientemente de que las compañías sean europeas o no.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 28 de diciembre de 2005