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El PNV pide la condena social de las "prácticas mafiosas" de ETA

Imaz afirma que los atentados desautorizan a la izquierda 'abertzale'

El presidente del PNV, Josu Jon Imaz, exigió ayer una "clara condena social" de las prácticas "terroristas y mafiosas" de ETA contra empresarios y profesionales, tras el atentado con un potente artefacto explosivo perpetrado el pasado sábado contra la sede de Angulas Aguinaga en Irura (Guipúzcoa). El PNV entiende que ETA desautoriza con los atentados a la izquierda abertzale como interlocutora política.

Imaz leyó ayer un comunicado del Euskadi Buru Batzar (EBB, la ejecutiva del PNV) para mostrar su solidaridad con "todas las personas y empresas objeto de extorsión y de los ataques vinculados a la misma". La bomba de Irura continúa otros atentados recientes de ETA contra empresas en Zumarraga y Alsasua. El pronunciamiento solemne de la dirección del PNV se sumó a la condena realizada el domingo por el Gobierno vasco en la que pidió que los atentados de la organización terrorista que tan sólo causan daños materiales no se consideren "un hecho menor o incluso cotidiano".

Según el documento, la sociedad vasca "asiste incrédula ante el abismo que se abre entre las expectativas de paz, cada vez más sentidas, y la machacona realidad de los atentados". "Las prácticas terroristas y mafiosas contra empresarios, profesionales liberales, trabajadores y sus familiares exigen una clara condena social", añadió Imaz. "Las víctimas de esta práctica deben saber que cuentan con el apoyo de la inmensa mayoría de la sociedad vasca".

La declaración critica que la izquierda abertzale siga analizando los atentados como una "consecuencia del conflicto". El PNV sostiene que el papel de interlocutor político de Batasuna es "permanentemente desautorizado" por la actividad de ETA. A pesar de no haber cometido atentados mortales desde hace más de dos años, a lo largo de este año la banda ha dirigido 18 ataques con bombas contra otras tantas empresas. El PNV entiende que la persistencia de los atentados y la extorsión pone en evidencia la contradicción entre la Declaración de Anoeta y "la pretensión de una ETA" que, "no representando a nadie, aspira a tutelar violentamente el futuro político de Euskadi". Hace un año, en Anoeta, Batasuna propugnó sacar el "conflicto" de la calle para llevarlo a una mesa de diálogo.

El PNV reconoce de forma expresa el papel fundamental de empresarios, profesionales, comerciantes y trabajadores en el tejido económico vasco, y subrayó el "compromiso en el apoyo y cercanía a todos ellos, sin distinción alguna". "Con ser importantes los daños materiales, más graves son la zozobra y temor que estos atentados generan", añadió.

El comunicado leído por Imaz reiteró la exigencia de que ETA cese en su "actividad de extorsión, chantaje, amenaza y ataque a la dignidad y a las libertades básicas de las personas y desaparezca definitivamente de la sociedad vasca".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 20 de diciembre de 2005