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Reportaje:FÚTBOL | 16ª jornada de Liga

Esta fábrica no vende humo

Osasuna ha encontrado un filón en los chicos de la cantera, que se forman en Tajonar a las órdenes de ex futbolistas como Goicoetxea, Urban o Ziganda

Con la llegada del invierno, el filial de Osasuna limita sus entrenamientos sobre hierba natural. No hay otra solución. Estos meses son duros y el tiempo, sumado a la sobreexplotación, obliga a cuidar los dos campos naturales existentes en Tajonar, sede de la cantera rojilla. Éste es el sino de un equipo pequeño en cuanto a estructura, pero grande en cuanto a resultados.

Colíder en Primera, con el segundo equipo toda la campaña entre los mejoresde su categoría, y líder en la División de Honor Juvenil y Nacional, el club crece por impulso desde abajo. En Tajonar, el fútbol de las últimas décadas se hace presente por todas partes. El cuerpo técnico del equipo se nutre de antiguos jugadores. Cuco Ziganda y Andoni Goikoetxea, en Osasuna Promesas; Martín González, desde la secretaría técnica; Jan Urban, ojeando jugadores y redactando informes; Merino, tercer entrenador y a cargo del equipo juvenil de la División de Honor; Javier Vicuña, entrenador de porteros; Patxi Iriguíbel, delegado; incluso Javier Aguirre, el entrenador del primer equipo, llegó a ser futbolista de Osasuna, aunque una lesión truncó su trayectoria tras 11 partidos. Todos saben qué representa Osasuna y se lo inculcan a los jóvenes.

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La idea es clara: "A los que estamos trabajando en Tajonar nos ha costado mucho sacrificio ser profesionales y sabemos que el fútbol puede resultar efímero. Por eso, lo más importante es crear un entorno sano con la educación como punto de partida", resume Merino, ex jugador de Osasuna a finales de los años 80 y principios de los 90, época dorada del club. "Ponemos todo de nuestra parte para que el equipo de nuestro corazón funcione", resume Jan Urban, delantero polaco y ya navarro de adopción. "Tenemos que explorar toda Navarra porque nuestro mercado es muy limitado. Otros equipos poseen residencias, más campos... Nosotros, trabajo y paciencia", incide Urban.

Andoni Goikoetxea también se muestra convencido. "En Pamplona, por poco que destaques, te van a dar una oportunidad. Sin ser sobresaliente puedes demostrar lo que vales", comenta el ex jugador del Barcelona y ex internacional.

Este año, el equipo presidido por Patxi Izco, además de por sus resultados, ha presentado en sociedad a una hornada de jóvenes valores de características sobresalientes. Raúl García, de 19 años, es el estandarte con sólo 12 partidos jugados en Primera División. Le siguen David López, con una veintena de encuentros; los gemelos Miguel y Javier Flaño, 15 y 12 partidos en Primera; Fran Moreno, con tres. Todos ellos se suman a otros ocho jugadores más veteranos pero de la casa... "Históricamente somos un club de cantera. Como mínimo, Osasuna siempre ha saltado al campo con un mínimo del 50 o 60 por ciento de los futbolistas formados en Tajonar. El peor momento de nuestra historia coincide cuando menos futbolistas formados aquí se han alineado", resume Cuco Ziganda, el entrenador del filial.

Además, la directiva de los navarros ha apostado por un hilo conductor en el trabajo con los jóvenes: el balón como necesidad y por eso han elegido a Urban, Ziganda, Goiko o Merino. Los brillantes puestos en la clasificación de los jóvenes van acompañados por un fútbol impecable. "Plantear Osasuna sólo como un equipo de garra, esfuerzo y físico se ha quedado atrás. Ahora se está equilibrando. Desde juveniles saben tocar y tratar bien la pelota, pero el mejor ejemplo es la plantilla de Primera", explica Urban. "No es nuestro equipo, que era más duro, correoso. Jugábamos con más presión. Nosotros no podíamos hacer más que ese fútbol", resume.

Pese a todos los esfuerzos por conseguir valores en bruto, los rojillos tienen que recurrir al mercado internacional para reforzarse. "Durante los últimos años hemos fichado delanteros y porteros ajenos a Tajonar que han dado buenos resultados. Sin embargo, la cantera sabe que se cuenta con ella y que el entrenador es valiente y arriesga. En Tajonar no vendemos humo a los chavales", explica Merino.

Tal es el grado de implicación y el momento que vive el equipo que intenta dejar de ser exportador de futbolistas, como ha ocurrido recientemente con el Athletic, quien se ha nutrido de canteranos de Osasuna (Tiko, Orbaiz, Ezquerro, Lacruz...). "Ofrecemos objetivos cada vez más altos y las expectativas de subir a la primera plantilla aumentan, pero debemos seguir con la misma humildad", asegura Merino. "Lo que no tenemos es envidia de ningún equipo, sino satisfacción porque ves progresar a los futbolistas y ves que interesan a otros", apostilla el Cuco Ziganda.

Aunque el futuro del equipo sea óptimo, de momento Osasuna Promesas tendrá que lidiar con la hierba artificial para velar por los intereses del primer equipo. Urban resume: "Si la hierba ahora está en buen estado, ¿para qué la vamos a estropear?". Todo a la espera de una ya proyectada ampliación de las instalaciones de Tajonar, que permitirá a los navarros formar aún más jugadores. Más futuro.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 18 de diciembre de 2005