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Amenazas a los nuevos socios

Tony Blair pareció dirigir ayer veladas amenazas a los nuevos socios para forzarles a aceptar el acuerdo. "Si no llegamos a un acuerdo ahora es muy improbable que lo consigamos el año que viene. Y eso es muy importante para los nuevos Estados miembros, porque si no podemos tener un acuerdo ahora ni en 2007, de acuerdo con las normas europeas el presupuesto se transferirá al Parlamento Europeo para administrarlo año a año. En mi opinión esa no sería una buena idea", dijo. "Aún peor, los nuevos países sólo tendrían derecho a un tercio de las ayudas porque seguiría en vigor el viejo régimen financiero", añadió.

La presidencia británica ha recortado en 14.000 millones de euros las ayudas destinadas a esos países, pero la propuesta contempla también la posibilidad de aumentar del 80% al 85% la financiación comunitaria de los proyectos que se costean con esas ayudas. Los nuevos socios se ahorrarían así 20.000 millones de euros de su propio dinero. Lo que en teoría pierden por un lado lo recuperan en realidad por el otro.

Blair hizo especial hincapié en explicar a su propia opinión pública las ventajas de gastar dinero en las ayudas a los países más pobres. Y recurrió por segunda vez a España e Irlanda como ejemplo. "Estos días le explico a la gente el incremento que ha habido del comercio entre Gran Bretaña e Irlanda y entre Gran Bretaña y España desde que estos países entraron en la Unión Europea. Por unos pagos de Gran Bretaña que en realidad no suponen una gran cantidad de dinero a favor del desarrollo económico de esos países, ha habido un aumento de alrededor de 40.000 millones de dólares [33.812 millones de euros] de comercio adicional".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 10 de diciembre de 2005