GM encarga a su primer ejecutivo en Europa que pilote el ajuste

Henderson será vicepresidente del grupo y responsable de finanzas

General Motors, el mayor fabricante de automóviles del mundo, acaba de llamar a filas a su hombre fuerte en Europa, Frederick Henderson, para ponerlo al frente de las finanzas del grupo en Detroit y sacar a la división norteamericana de las pérdidas. Su misión será la de ejecutar el plan de reestructuración anunciado en noviembre, por el que se cerrarán 12 plantas y se despedirá a 30.000 empleados hasta 2008.

Fritz Henderson fue ascendido la pasada madrugada al puesto de vicepresidente y es conocido en el sector de la automoción por ser un gestor con gran talento y decisivo cuando se trata de recortar gastos. Fue, de hecho, el encargado de ejecutar el plan de reestructuración en Europa.

De esta manera, el presidente ejecutivo de GM, Richard Wagoner, pretende responder a las dudas planteadas en Wall Street al plan de reflote del grupo, que atraviesa por una profunda crisis. Henderson, de 47 años de edad, sucederá en el cargo a John Devine y despachará directamente con Wagoner. Su puesto será cubierto por Carl-Peter Forster. El cambio se realizará el próximo 1 de enero de 2006.

Antes de asumir en 2004 la presidencia de GM en Europa, el conocido ejecutivo presidió la división del grupo en la región del Pacífico, Latinoamérica, África y Oriente Medio. La compañía lleva acumuladas este año unas pérdidas superiores a los 3.000 millones de dólares.

Despidos en Ford

Mientras tanto, su rival Ford sigue perfilando los detalles de su plan de reestructuración, que presentará a finales de enero y que empezó a examinarse ayer por el Consejo de Administración.

El diario The Detroit News asegura que la compañía estaría contemplando la posibilidad de recortar entre 25.000 y 30.000 empleos durante los próximos cinco años en su división norteamericana y el cierre de 10 plantas. A esto se sumaría el despido de varios puestos ejecutivos. Desde Ford se califica esta información de mera especulación e insiste en que se dará a conocer el ajuste en enero.

En cualquier caso, se advierte de que la reestructuración será "drástica" y se traducirá en miles de despidos y en el cierre de varias plantas de producción. "Tenemos un claro exceso de capacidad que hay que corregir", señalan. Hace una semana, The Wall Street Journal hablaba de 7.000 despidos y el cese de la actividad en cinco plantas, que se sumarían a los 4.000 despidos anunciados a finales de noviembre.

Los consejeros de Ford empezaron a examinar ayer en Detroit los primeros detalles del plan en una reunión que se prolongará durante la jornada de hoy y de la que saldrán las primeras acciones. Entre tanto, Mark Fiels, vicepresidente ejecutivo de Ford en Norteamérica, ha enviado una carta a sus empleados en EE UU, Canadá y México asegurándoles que el plan de reestructuración final no está listo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0007, 07 de diciembre de 2005.

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