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Análisis:A LA PARRILLA

Cuerpo de Gabilondo

Las noticias de las nueve menos tres minutos en Cuatro se abren cada noche con el presentador de pie, a veces en movimiento, si bien Iñaki Gabilondo nunca se había movido tanto en las tres semanas que lleva en la televisión como el pasado viernes. Ese día, el excelente informativo que ya ha cuajado, Gabilondo con su equipo estaba en Gaza, asistiendo a la apertura del puesto fronterizo de Rafah, un acontecimiento. Y Gabilondo andaba por esas calles desoladas -pero con niños asomados y sonrientes- dialogando con un cirujano formado en España, con un traductor de español, que le contaban sin odio, pesarosos, la dificultad de ser palestino en la propia tierra. Frente al busto parlante, el informador deambulante. Periodismo de cuerpo entero.

Este lunes por la noche, erguido como siempre, Gabilondo no estaba en la Cumbre de Barcelona, pero sí sus enviados, listos para captar la ya famosa frase de Zapatero pidiendo a micrófono abierto cerrar un acuerdo. Información atrevida, que no es lo mismo que agresiva. A veces los noticieros son noticia.

El telespectador es un animal de costumbres (hablo por mí), y en el apartado de los informativos sigo un rito. A las 14.30 me enchufo al de Hilario Pino en Tele 5, porque me fío de su mirada al mundo y me tranquiliza el suave escepticismo de sus cejas. A las nueve, cuando empiezan los de La Primera y Antena 3, ya digo que llevo tres minutos con Gabilondo, mi opción indudable a esa hora, por encima de Matías Prats, para algunos un clásico, para mí un antiguo.

En los de madrugada me gusta reconocer el paso del tiempo en la grata persona de Elena Sánchez (TVE-1). Y el fin de semana, los telediarios de La Primera que conducen Helena Resano (con su peculiar voz de resfriado perenne) y David Cantero, nuestro elegante George Clooney nacional: la moda de las parejas, a veces convertidas en trío por el señor de los deportes. Yo prefiero prestar mi credulidad a una sola figura, y hablando de ellas, ¿dónde está Rosa María Mateo?

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 30 de noviembre de 2005