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Soldados de EE UU matan a cinco iraquíes de una misma familia

El presidente Talabani pide en Teherán apoyo para acabar con la insurgencia

Bagdad / Teherán

Cinco miembros de una familia iraquí murieron, entre ellos tres niños, y tres más resultaron heridos al tirotear una patrulla estadounidense un microbús cerca de la ciudad de Baquba, al norte de Bagdad. Según el Ministerio del Interior, los soldados abrieron fuego cuando el conductor del vehículo trató de adelantar a una caravana militar en una carretera de la localidad, situada en el denominado triángulo suní, corazón de la insurgencia en Irak.

La policía iraquí informó de que los fallecidos son dos hombres y tres niños; otro niño y dos mujeres resultaron heridos. La familia se dirigía hacia un funeral. Un portavoz militar norteamericano declaró que el microbús no se detuvo conforme se acercaba al puesto de control situado poco antes de la base militar cercana a Baquba. Posiblemente, la patrulla estadounidense pensó que se trataba de un coche bomba.

"Los soldados comenzaron a disparar por todos lados. Reduje la marcha y me coloqué a un lado de la carretera, pero siguieron disparando. Vi cómo mataban a mi familia uno a uno. Luego el coche se incendió y yo saqué sus cuerpos", declaró Ahmed Kamel al Sawamara, de 22 años, que conducía el microbús en el momento de la tragedia y que resultó ileso.

Informes de organizaciones independientes afirman que más de 25.000 civiles iraquíes han perdido la vida en Irak desde que en febrero del 2003 comenzó la invasión y posterior ocupación extranjera de este país.

Mientras, el presidente de Irak, el kurdo Yalal Talabani, llegó ayer a Teherán para una histórica visita oficial de tres días, la primera de un jefe de Estado iraquí al vecino país en décadas. "Estoy convencido de que los iraníes nos prestarán toda la ayuda necesaria para erradicar el terrorismo que golpea a Irak", declaró Talabani, después de la primera reunión mantenida con su homólogo iraní, Mahmud Ahmadineyad.

"La nación iraní se mantendrá al lado de la nación iraquí y de su pueblo", indicó Ahmadineyad, quien hace menos de medio año que dirige el destino de la República Islámica, contra la que el depuesto régimen de Sadam mantuvo una sangrienta y costosa guerra (1980-1988).

Talabani pisó territorio iraní acompañado por los ministros de Electricidad y de Transporte de su país además del consejero de Seguridad Nacional. Según la televisión iraní, Talabani y los miembros de su delegación hablarán con las autoridades iraníes sobre "importantes asuntos de interés común entre Bagdad y Teherán"; es decir, sobre la insurrección que azota Irak.

Tanto EE UU como Reino Unido han acusado al régimen de los ayatolás de apoyar a "ciertos elementos" de los insurgentes.

Por otra parte, ayer finalizó sin acuerdo la "reunión de reconciliación" que los distintos grupos iraquíes celebraban en El Cairo. Las diferencias sobre el derecho a la resistencia y la salida de las tropas extranjeras impidieron consensuar un comunicado conjunto. Los suníes exigían la elaboración de un calendario de retirada, pero sólo se acordó pedir una "salida gradual" de estas tropas de ocupación.

En este contexto, el ministro iraquí de Exteriores, Hoshiar Zibari, aseguró ayer que su país está investigando la posible muerte del líder de Al Qaeda en Irak, Abu Musab al Zarqaui. Las autoridades iraquíes están haciendo pruebas de ADN a varios cadáveres de rebeldes caídos el pasado fin de semana en los alrededores de Mosul, la tercera ciudad más grande del país, situada a unos 500 kilómetros al norte de Bagdad. Por su parte, la Casa Blanca consideró "muy improbable" la muerte de Zarqaui.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 22 de noviembre de 2005