Reportaje:COYUNTURA INTERNACIONAL

La locomotora sigue su marcha

India busca un lugar entre los gigantes económicos mundiales

India mantendrá su senda de crecimiento con niveles que superarán el 7% este año fiscal. El despegue del sector agrícola, la industria y la inversión extranjera seguirán tirando del carro de una economía con más de 1.000 millones de habitantes. El principal desafío del Gobierno es controlar la inflación que ya se sitúa en niveles del 5% anual y en mejorar las infraestructuras del país.

Los precios crecieron en octubre un 4,8%, presionados por los productos manufacturados que se ven favorecidos por el aumento del consumo
La economía india crecerá esta año por encima del 7%, impulsada por el sector agrícola y, especialmente, por la industria y los servicios

La economía India sigue su buena marcha. Tras terminar el pasado año fiscal 2004-2005 con un crecimiento del 6,9%, el PIB ha mejorado en un 7,4% durante el trimestre abril-junio. Con ello, el Gobierno y los centros de estudios económicos locales coinciden en que este año la producción interna se elevará sobre el 7%, un alza que incluso podría llegar al 7,6% este 2005 y en los próximos dos cursos, si la economía internacional se mantiene sin sobresaltos.

En los últimos ocho años, India ha crecido a un ritmo que supera el 5% anual, llegando en 2003 al récord del 8,3%. De mantenerse esta tendencia, los expertos pronostican que en los próximos diez años el país podría convertirse en una de las locomotoras económicas del mundo. Sus 1.000 millones de habitantes, su dinámica evolución del comercio exterior, el crecimiento de las inversiones extranjeras y una industria que se desarrolla a buen ritmo, avalan estas predicciones.

Inversión extranjera

Según ha señalado el ministro de Finanzas, Palaniappan Chidambaram, el crecimiento de este año se sustentará en una leve recuperación del sector agrícola -que representa el 23% del PIB- y de la industria y los servicios, que se han elevado un 8% durante el último trimestre. Los pronósticos señalan que estos dos últimos indicadores cerrarán este año fiscal en torno a un 9% de crecimiento.

El otro gran pilar de la economía india durante el último lustro ha sido la inversión extranjera. En un país donde las infraestructuras son su principal déficit, el capital foráneo ha encontrado una buena recepción. Los datos de la UNCTAD indican que la inversión extranjera directa ha pasado desde 452 millones de dólares en 1995 hasta los 3.403 millones en 2001. Del mismo modo, la llegada de capital directo al país cerró en 5.335 millones de dólares el año pasado, casi un 25% más que el anterior y más de un 40% superior a 2002.

Estas cifras no impiden que India tenga problemas para controlar su inflación y el déficit fiscal. En octubre, los precios crecieron hasta el 4,8%, impulsados principalmente por los productos manufacturados. El dato es inferior al 6,9% registrado el año pasado, pero no impedirá que en el presente curso cierre con un alza del 5,9% según señalan las previsiones de los analistas. El incremento de la inflación tiene lógica en una economía en expansión, donde el consumo crece a buen ritmo.

Déficit público

El déficit público está un poco más controlado desde que la inversión pública ha dejado el testigo a las inversiones extranjeras. Con todo, este año el desequilibrio fiscal podría llegar al 4,4% del PIB, impulsado por un déficit por cuenta corriente del 0,4%. En 2003, el déficit llegó al 5,4%, con lo que la deuda pública ya alcanza el 62,2%. El Gobierno no considera estos niveles como una amenaza, aunque esté a favor de una reducción de los gastos públicos.

Con todo, India continúa siendo una economía pequeña para su real potencial y cuyos niveles de inversión son muy inferiores a los logrados por China, que el año pasado registró una entrada de capitales de unos 60.000 millones de dólares. El problema es que India está en una fase de transición hacia la economía industrial y de servicios que ya representa el 48% del PIB. Su sector agrícola emplea a más del 67% de la población activa. Tremendos desequilibrios en un país donde el 25% de la población está bajo la línea de pobreza.

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