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Barcelona quiere potenciar la descarga nocturna de mercancías

Dos cadenas de supermercados participan en un proyecto piloto

Aunque el transporte nocturno de mercancías está prohibido por la normativa municipal, a Mercadona se le permite realizarlo. También a la firma Condis Supermercats. Ambas empresas disponen de un permiso especial expedido por el área de Vía Pública del Ayuntamiento de Barcelona, que hace más de dos años puso en marcha un proyecto experimental para fomentar la carga y descarga nocturna, con la condición de usar material insonoro. El consistorio parte de la premisa de que, si los camiones de mercancías circulan de noche, por la mañana el tráfico en las calles de la ciudad será más fluido.

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Hacia las 23.00, un tráiler se detiene en la carretera de Sants en dirección contraria a la de la circulación. Lo hace frente al número 204, junto a uno de los 16 hipermercados que la distribuidora valenciana Mercadona tiene en Barcelona. Su propósito: realizar la descarga de productos. A las 5.00, otro camión repite la maniobra, esta vez para llevar al supermercado carne, pescado, fruta y otros productos frescos del día. La maniobra cuenta con el visto bueno municipal, con el objetivo de reducir el impacto de la distribución sobre el tráfico de Barcelona.

Tal como está planteada, la iniciativa incumbe sólo a las cadenas de distribución de alimentos. Cualquier otro hipermercado que desee adherirse debe solicitarlo al Ayuntamiento, que reclama una serie de requisitos. La principal exigencia es que la maniobra se haga de forma silenciosa. Por eso, tanto Mercadona como Condis han tenido que adaptar su flota de vehículos: elevadores hidráulicos en los camiones, montacargas con motor eléctrico y ruedas de goma, y prohibición expresa a sus trabajadores de encender la radio o alzar la voz.

Agentes de la Guardia Urbana miden la contaminación acústica, que en ningún caso puede superar los 56 decibelios en las vías rápidas ni los 60 en el resto de las calles, explica Juli Garcia, director de proyectos de movilidad del Ayuntamiento. Garcia añade aún otro requisito: "Consultamos a los vecinos de la zona, y si la operación no cuenta con su visto bueno, simplemente no la empezamos", asegura.

Desde que se hizo la primera prueba piloto en un establecimiento de la calle de València, Mercadona trabaja con este sistema de carga y descarga nocturna en media docena de locales. Condis inició las pruebas hace ocho meses en la calle de Aragó y ya ha solicitado permiso para tres supermercados más. Incluso hay una nueva cadena, Supersol, que "está interesada", explica Garcia.

Pero el objetivo va más allá y el Ayuntamiento prevé generalizar el transporte nocturno de mercancías "en el plazo de un año, cuando la fase experimental se haya consolidado", explica el director de proyectos de Movilidad. De esta forma, lo que ahora son licencias extraordinarias se convertirán en norma de funcionamiento. Para ello, como asegura Garcia, se debería "corregir la normativa" sobre carga y descarga.Los permisos que se den en el futuro, una vez modificada la norma, no obstante, no se otorgarán a discreción, sino de forma controlada: "Las empresas deberán cumplir las mismas condiciones que se exigen ahora", asegura Juli Garcia.

El propósito de extender la fórmula viene avalado por el "éxito" que, según el Ayuntamiento de Barcelona, está teniendo la fase de pruebas. Los responsables de las dos empresas implicadas también se muestran satisfechos. Reconocen que la instalación de elementos de insonorización, así como el salario más elevado que perciben sus operarios por trabajar de noche, suponen un gasto. Pero creen que se ve compensado por otros factores.

"El tiempo de desplazamiento, de descarga y de retorno se reduce a la mitad", explica el director del área logística de Condis, Jordi Cusidó. Según una información difundida por la empresa, esta medida "ha reducido al 50%" los tiempos de entrega de los productos en los establecimientos.

Un responsable de Mercadona en Cataluña asegura que han disminuido en ocho los desplazamientos necesarios. "Por la mañana utilizábamos 10 camiones, mientras que ahora funcionamos con dos tráilers por la noche", dice.

La medida ha satisfecho a ambas partes y Mercadona recibió el año pasado uno de los Premios del Pacto por la Movilidad de Barcelona. Claro que entregó el galardón el mismo organismo que ha impulsado el proyecto: el área de Vía Pública. No obstante, algunos vecinos de la calle de Sants, donde se halla uno de los supermercados Mercadona, han mostrado su preocupación porque el tráiler entra en sentido contrario al habitual de la circulación.

Según la encargada de la tienda, Diana Merchán, esta infracción de las normas de tráfico obedece a que, en caso de entrar de frente, el vehículo obstaculizaría la salida de un aparcamiento cercano. A juicio de Juli Garcia, se debe más bien a que las calles de acceso de Sants son demasiado estrechas. Por eso, "lo mejor es que el camión venga por la Ronda del Mig" y, a través de la Rambla de Badal, entre en la calle de Sants. Según Garcia, fue la misma Guardia Urbana la que recomendó esta solución.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 14 de noviembre de 2005