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Aguirre abrirá cuatro reformatorios para 430 menores delincuentes

Los centros estarán en la capital, Valdemoro, Aranjuez y Brea de TajoAlgunos recintos han cambiado su régimen de internamiento durante el último año

El Gobierno de Esperanza Aguirre va a abrir cuatro nuevos reformatorios en la región para 430 menores delincuentes. Este proyecto y su financiación ya están contemplados en los Presupuestos de la Comunidad de Madrid para el año 2006. Los centros, que estarán ubicados en la capital, Valdemoro, Aranjuez y Brea de Tajo, intentarán paliar la falta de plazas para cumplir las sentencias dictadas a través de la Ley del Menor.

Esta necesidad de habilitar nuevos centros ya fue reclamada por el fiscal jefe de Madrid, Manuel Moix, durante la presentación de la Memoria de 2004 de su departamento el pasado 7 de abril. El máximo responsable de la Fiscalía señaló entonces que la violencia y la delincuencia de los menores se estaba convirtiendo en un problema de enorme calado Y, advirtió de que un total de 90 menores estaban libres en ese momento pese a tener una sentencia condenatoria. La falta de plazas hacía imposible su internamiento. No se trataba de los casos más graves, porque a éstos se les daba prioridad respecto a otros, según Moix. "La situación de partida era muy pobre", reconoció en aquel momento.

La Ley del Menor ha servido para enjuiciar casos tan relevantes como el asesinato de la joven Sandra Palo. El cadáver de Sandra fue hallado por un camionero el 17 de mayo de 2003, quemado y tirado en una cuneta de la autovía de Toledo (A-42), en el municipio de Leganés, junto a una empresa de rótulos luminoso. Sus asesinos, antes de acabar con su vida, la habían violado repetidamente. Por estos hechos fueron condenados tres menores de edad, quienes declararon en el juicio -que se celebró en octubre de 2003 en el Juzgado de Menores número 5 de Madrid- que habían actuado inducidos y manipulados por Francisco Javier A. L.

La Consejería de Justicia e Interior tiene previsto abrir estos cuatro nuevos reformatorios, que sumarán 430 nuevas plazas a las ya existentes. Serán las destinadas a los jóvenes que hayan sido condenados o que estén pendientes de juicio.

El Gobierno regional dispone ahora de 411 plazas en 17 centros para menores. De ellas, la gran mayoría han sido destinadas a régimen cerrado: 238, distribuidos en ocho centros: El Madroño (18), El Pinar (60), Renasco (22), Los Robles (6), Los Rosales (31), Los Rosales II (32), Los Olivos (55) y El Encín (14). En régimen semiabierto hay 153 plazas, distribuidas en ocho recintos: Altamira (22), Peñalara (14), El Paular (27), Los Robles (6), El Laurel (23), Puerta Bonita (16), Los Nogales (19) y el Pinar II (26). Otros dos centros son abiertos: Abantos (10 plazas) y Los Álamos (10). Este último está destinado a jóvenes condenados que tienen problemas por el consumo de estupefacientes. La titularidad es de la Agencia Antidroga.

Una de las primeras medidas que notarán los menores es que el actual centro Concepción Arenal, sito en el distrito de Hortaleza, dejará de ser un recinto de protección para niños y se convertirá en un centro de ejecución de medidas judiciales (nombre técnico de los reformatorios). Con este nombre son conocidos los locales destinados por el Gobierno regional a que los menores delincuentes cumplan sus condenas. Para evitar problemas con los anteriores internos y con los actuales, los responsables de Agencia para la Reeducación y Reinserción del Menor Infractor, han renombrado este local. Desde ahora será Los Robles.

En este centro se han ejecutado en los últimos meses algunas reformas que han permitido contar con 12 plazas en régimen cerrado. Pero este número se verá ampliado en breve. Para ello, Justicia e Interior ha destinado 670.000 del presente presupuesto. Esta cantidad se destinará a obras de mantenimiento y mejora del centro. A eso habrá que sumar en 2006 otros 920.000 euros. "Cuando hayamos terminado todas las obras, este centro contará con un total de 42 nuevas plazas de régimen cerrado", comentó el consejero Prada.

Pero este centro de la capital no se quedará solo en los proyectos del Gobierno regional. Los Ayuntamientos de Valdemoro, Aranjuez y Brea de Tajo han suscrito sendos convenios con la Consejería de Justicia e Interior para albergar en sus municipios centros destinados a menores delincuentes. El objetivo es que cada uno de estos cuatro centros acoja a 120 chavales. El régimen disciplinario será cerrado.

El diseño de los edificios permitirá que los internos sean distribuidos de forma independiente en función de sus edades y de la tipología del delito cometido. Con esta medida, se pretende que los jóvenes acusados de homicidio no se mezclen, por ejemplo, con aluniceros (que se dedican a empotrar un vehículo contra un escaparate para robar en el interior).

Estos edificios contarán con una parcela mínima de 20.000 metros cuadrados, lo que permitirá que cuenten dentro del recinto con una unidad específica destinada al tratamiento terapéutico de los menores y con instalaciones deportivas que permitan el desarrollo físico de los mismos.

Una novedad de estos centros es que podrán disponer de talleres productivos. En ellos el menor podrá disponer de una cartilla de ahorro juvenil en función del trabajo que haya desempeñado durante un periodo de tiempo. Además, recibirá una preparación más especializada en la rama de FP que se sienta más cualificado. De esta forma, cuando termine su periodo de condena podrá saber un oficio con el que integrarse en el mundo laboral.

Obras de mejora

Pero todos estos centros no son los únicos cambios que ha realizado la Agencia para la Reeducación y Reinserción del Menor Infractor. En los últimos meses ha llevado a cabo diversas obras que han permitido acabar con las listas de espera de los menores delincuentes, que por falta de plazas estaban libres. "Ahora mismo todos los que han sido condenados están internos en un centro de régimen cerrado", señaló el consejero Alfredo Prada.

De esta forma, el centro de régimen cerrado Los Olivos ha sufrido una serie de reformas urgentes, lo que ha permitido ampliar su capacidad en 21 plazas más, por lo que ha pasado a tener 55, según los datos de Justicia e Interior.

El centro Los Rosales II inició su actividad como recinto de régimen semiabierto. En éste, los menores ingresados tienen los recursos educativos y laborales fuera del centro, por lo que sólo acuden a dormir. Sin embargo, recientemente ha sido adaptado para que pueda acoger a jóvenes delincuentes en régimen cerrado. Un total de 32 chavales a los que se les ha impuesto esta medida por la gravedad del delito cometido están ya ingresados en Los Rosales II.

Según Alfredo Prada, de la misma manera se ha actuado en los casos de los centros de Renasco y Madroño. En ambos recintos se venían compatibilizando la ejecución de medidas en régimen cerrado y en régimen semiabierto. Desde el pasado mes de febrero estos dos centros sólo acogen a jóvenes en cumplimiento de condenas en régimen cerrado.

También en febrero comenzó a funcionar el centro El Pinar II. En este caso acoge a jóvenes en régimen semiabierto y cuenta con 26 plazas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 13 de noviembre de 2005