ALPINISMO

Tragedia en el Himalaya

11 nepalíes y siete franceses mueren por una avalancha en la zona del Annapurna

La montaña ha vuelto a coger por sorpresa a sus amigos. Esta vez el drama ocurrió en el Himalaya del Nepal, en la zona de los Annapurna. Siete franceses y 11 nepalíes fallecieron sepultados por una avalancha que arrasó las tiendas del campo base de una expedición privada que intentaba coronar el Kang Guru, de 6.981 metros. La noticia trágica fue confirmada ayer por las autoridades de Nepal. La alarma saltó el miércoles, cuando se perdió el contacto con el grupo, integrado por 22 miembros, a causa de un fuerte temporal de viento y nieve que aisló la zona. Los cuatro supervivientes, todos nepalíes, fueron rescatados por un helicóptero aprovechando una ventana de buen tiempo. La expedición estaba dirigida por Daniel Stolzenberg, de 60 años, guía de alta montaña y profesor de la Escuela de Esquí y de Escalada de Chamonix, llamada también la Sorbona de la Nieve. Con Stolzenberg fallecieron su esposa y cinco amigos de la pareja.

Se teme que otros estén aislados a causa de la llegada imprevista de las primeras nieves
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La seguridad en la montaña

Francia, un país con una gran cultura alpina, acogió las informaciones procedentes de Nepal con escepticismo. A pesar de que la principal agencia de comunicación nepalí confirmó la muerte de las 18 personas, el Ministerio de Asuntos Exteriores francés aún rehusaba anoche confirmar la noticia. "Estamos muy inquietos", rezaba un comunicado oficial; "para nosotros, la búsqueda de los supervivientes y su posterior rescate continúa".

Mientras tanto, las autoridades de Nepal insistían en el número de muertos tras llegar los servicios de rescate al campo base del Kang Guru, arrasado por una gran avalancha. "Cuatro porteadores han sido rescatados hasta ahora", indicó Bikram Neupane, presidente de la Asociación de Rescates del Himalaya (HRA); "desconocemos el paradero de las otras 18 personas, pero estamos haciendo todo lo que está a nuestro alcance para encontrarlas".

Neupane también señaló que otros alpinistas podrían estar aislados en las zona del macizo de los Annapurna y del Manaslú, dos ochomil, a causa de la llegada imprevista de las primeras nieves en el Himalaya cuando habitualmente el mal tiempo y, por consiguiente, el invierno aparece a mediados de noviembre. Es precisamente en esta época del año, entre septiembre y principios de noviembre, cuando se han terminado las lluvias del monzón y cuando el Himalaya es más estable para recibir a centenares de expediciones.

Las autoridades francesas precisaron, no obstante, que las otras expediciones de que tenían constancia estaban a salvo de la gran nevada. "Todas están localizadas y concentradas en sus respectivos campos base", dijeron; "y los alpinistas que se encuentran en los campos de altura están descendiendo a sus tiendas de los valles". De Francia partió ayer a Katmandú un oficial de los servicios de rescate de la gendarmería de Chamonix para dirigir el rescate de posibles supervivientes.

Quienes no tuvieron tiempo de evacuar la montaña fueron los siete alpinistas franceses y los 11 porteadores nepalíes contratados en su aventura para ascender el Kang Guru, una montaña de las llamadas de trekking, es decir de grupos dirigidos por un guía de alta montaña. En este caso, la expedición la lideraba Daniel Stolzenberg, un veterano guía de alta montaña de la Unión Internacional de Guías. Stolzenberg estaba acompañado por su esposa y cinco amigos del matrimonio. Jacques Stolzenberg, hermano del líder de la expedición, afirmó ayer que Daniel tenía por tradición viajar cada año al Himalaya a hacer un seis mil o un siete mil acompañando a un grupo de amigos.

Ayer se desconocían todavía las causas del trágico accidente, pero, según apuntó Lakhpa Tshering Lama, uno de los cuatro porteadores nepalíes supervivientes, los alpinistas fallecieron al estar descansando en el interior de las tiendas el pasado jueves cuando sobrevino la avalancha. Poseedor de un gran palmarés como alpinista, Daniel Stolzenberg era un especialista en las ascensiones a las caras nortes de los Alpes, las rutas más complicadas. "Había escalado las tres grandes dificultades de los Alpes: la norte del Eigger, Les Grandes Jorasses y la norte del Cervino", concretó su hermano Jacques.

Como profesor de la escuela de montaña de Chamonix, la más prestiosa que existe en el mundo, Stolzenberg viajó en muchas ocasiones a Nepal a instruir a los jóvenes sherpas en la técnica y la seguridad en las grandes cumbres del planeta. El alpinista francés ayudó también a fundar una asociación de guías diplomados de Nepal, premisa fundamental para implantar sus tarifas a las expediciones comerciales.

En 1996, Stolzenberg fue reclamado por un tribunal francés como experto en seguridad para testificar en un proceso después de que dos adoslescentes murieran en una actividad de montaña en Clermont-Ferrand: "No hay altas ni bajas montañas. Sólo hay la montaña y, cuando se enfada, es muy difícil sobrevivir", declaró en el juicio. Todo un epitafio.

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