RTVV elabora un presupuesto con una deuda prevista para 2006 de 187 millones de euros

El endeudamiento a largo plazo desde 2001 será de 917 millones de euros el próximo año

La cuentas de Ràdio Televisió Valenciana (RTVV) están ya cerradas por la dirección del ente público para el próximo año. La deuda prevista, según consta en el anteproyecto, es de 187.314.000 euros. De esa cifra en rojo, 138 millones corresponden a la partida de deuda a largo plazo, que en el acumulado desde 2001 será de más de 917 millones de euros el próximo año. La oposición criticó ayer la forma y el fondo de un presupuesto que calificó de "falso" y denunció públicamente que se hiciera llegar al consejo de administración del ente sin discusión previa.

"Una vez más los presupuestos se nos han entregado tarde, mal y de forma sectaria. Lo peor es que no podemos ejercer, desde el consejo de administración del ente, nuestro trabajo de velar por los intereses de los valencianos", afirmó ayer Miguel Mazón, miembro del consejo a propuesta del PSPV. Mazón calificó de "inaceptables" las cifras rubricadas por el director general de RTVV, Pedro García. A su juicio, "las partidas no se ajustan a la realidad ni siquiera en la definición de las mismas".

El anteproyecto de presupuestos que hoy discutirá el consejo de administración, aunque sin posibilidad de que se modifique, prevé un presupuesto global para el ente de 266 millones de euros. De ellos, casi 215 millones corresponden a Televisió Valenciana (TVV), once millones a Ràdio Autonomia Valenciana (RAV) y algo más de 40 millones al ente público. Ese presupuesto, según RTVV, aumentará en 2006 un 1,84% respecto del ejercicio de 2005.

El presupuesto descrito en el anteproyecto entregado ya a los consejeros cifra los ingresos en poco más de 79 millones de euros (tres millones más de lo presupuestado como ingresos para este ejercicio que finalizará en diciembre). Esos ingresos de 2006 serán la suma, en principio, de la publicidad -cuya partida es exacta hasta el céntimo a la prevista el pasado año para 2005- y fundamentalmente los derechos del fútbol -vendidos por mucho menos de lo que fueron comprados.

Mazón señaló ayer que esa composición era incorrecta. "Es inverosímil que se calquen partidas de ingresos de publicidad. Pero además resulta especialmente llamativo que se incluya teniendo en cuenta que, según las propias declaraciones de la dirección, este ejercicio era especialmente bueno y el año que viene hay que contar necesariamente con que la tarta publicitaria se reduce a cuenta de la televisión digital terrestre".

Los cálculos de Pedro García para el próximo año fijan la subvención de la Generalitat para cuadrar las cuentas -según la oposición para hacer frente a gasto corriente- en 48.399.000 de euros (un 3,70% más de lo que se presupuestó para 2005) y la aportación a través de la suscripción de préstamo a largo plazo en 138.915.000 euros. A esas cifras en rojo se añaden los más de cinco millones de euros reconocidos como déficit y que hacen un total de 187 millones de euros.

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RTVV, en cambio, presenta el presupuesto como marcado por "un aumento notable de las inversiones en Televisió Valenciana, de 5.044.750 a 6.180.490 euros, debido fundamentalmente a las nuevas emisiones en digital y a la digitalización de los Servicios Informativos y del servicio de documentación audiovisual del ente". Pedro García coloca en el capítulo de ingresos tanto la aportación de la Generalitat como la deuda a largo plazo (de la que se pagará en 2006 por encima de los 23 millones de euros en intereses de los préstamos suscritos desde 2001). La deuda a largo plazo alcanzará, según las cuentas de RTVV, los 917.283.526 euros, que se acabarán de pagar entre 2016 y 2020.

RTVV calificó ayer el presupuesto de "austero y contenido en el gasto salvo en el capítulo de las inversiones". Miguel Mazón, en cambio, lo calificó de "despilfarrador e irreal". Y añadió: "Este equipo directivo repite el modelo de Villaescusa y, entre otras muchas cosas, burla al sistema democrático al no permitir el debate tranquilo de las cuentas, y se consolida como un aparato de propaganda de Camps con el que dilapidar el dinero público".

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