Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Cruce de críticas entre Gobierno y oposición tras otro trabajador muerto

Un trabajador de 46 años murió ayer en Algete, al norte de Madrid, aplastado por el coche que arreglaba en el taller en el que estaba empleado. Es el octavo trabajador que muere este mes en accidente laboral y el tercero en los tres últimos días laborales. El fallecimiento de este mecánico fue el detonante del cruce de acusaciones entre Gobierno, oposición y sindicatos, como viene siendo habitual, ya que ocurre cada vez que se hacen públicos los accidentes laborales en la región.

Tras conocer la muerte, Fernando Marín, coordinador de IU, mostró su preocupación "por la cantidad de fallecidos en la Comunidad en lo que va de año". El sindicato UGT incidió en la misma línea y solicitó a la Administración y el empresariado que se "implique" en la lucha contra la siniestralidad y el cumplimiento de la normativa.

El portavoz del PSOE en la Asamblea, Rafael Simancas, denunció también "la falta de cumplimiento en Madrid de las normas de seguridad laboral". Finalmente, Juan José Güemes, consejero de Empleo y Mujer de la Comunidad, reclamó al Gobierno central que aumente los recursos destinados a la prevención de riegos laborales y el número de inspectores y subinspectores en la Comunidad.

El accidente se produjo sobre las nueve de la mañana supuestamente por un fallo en el gato hidráulico que sujetaba el vehículo. El trabajador inspeccionaba los bajos del automóvil cuando éste se le cayó encima, causándole la muerte prácticamente en el acto, según informó Emergencias 112. Es el octavo trabajador que fallece en la región en lo que va de septiembre, según los datos de la consejería.

Cuatro medidas

Marín pidió a la presidenta del Gobierno, Esperanza Aguirre, más firmeza ante los accidentes y que adopte cuatro medidas: apoyo de las fuerzas de seguridad en la detección de delitos contra la salud de los trabajadores; la publicidad de las empresas con sanciones graves y muy graves en materia de salud; que sean vetadas dichas empresas por parte de la Administración y el aumento de hasta 300 inspectores de trabajo en la región.

En este punto coincidió Marín con Güemes, aunque este último elevó responsabilidades. El consejero de Empleo acusó al Ministerio de Trabajo de "incumplir" su promesa de aumentar los inspectores en la región, lo que viene reclamando la Comunidad desde hace varios meses.

Simancas se unió a la línea argumentativa de Marín y clamó contra "la falta de cumplimiento en Madrid de las normas de seguridad laboral". El portavoz socialista añadió que en la región "ni se respetan las normas, ni se conciencia a la población ni se sanciona a las empresas".

El sindicato UGT pidió también la lista de empresas que incumplen la ley de prevención de riesgos y reclamó, entre otras cosas, que se regule la subcontratación en la región.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 27 de septiembre de 2005