Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
ANDALUCÍA | LOS PROBLEMAS DE LA SEQUÍA

Ocho horas de agua al día en el sur de Granada

En la comarca de la Contraviesa, al sureste de Granada, los grifos dan agua durante ocho horas al día. Para Málaga y la Costa del Sol, la Junta de Andalucía prepara ya las restricciones, que se presentarán el próximo miércoles en el Parlamento y que, según el Gobierno autonómico, se aplicarán gradualmente, afectando a los hogares en último término.

El 80% de la población andaluza tiene garantizado el abastecimiento para año y medio, según dijo el martes la consejera Fuensanta Coves. Dentro del 20% restante se encuentran los 15.000 habitantes de los 14 municipios de la Contraviesa, que desde el miércoles se surten 16 horas al día de bañeras, barreños y garrafas que llenan cuando hay suministro.

Todas las poblaciones de esta zona costera, que quiere olvidarse de la agricultura para comenzar a vivir del turismo, beben del río de Trevélez, el pueblo más alto de Sierra Nevada (827 habitantes). Sus regantes ceden por costumbre un tercio de su caudal al municipio de Cástaras (249 habitantes) a través de una vieja acequia que nadie sabe cuándo se construyó. Cástaras entrega parte de ese agua a la Contraviesa a cambio de unos 70.000 euros al año, que paga la Mancomunidad de municipios de la Costa por el uso de sus canalizaciones. Pero la balsa donde se almacena, en lo alto de la sierra, tiene para dos semanas.

La Junta de Andalucía negocia con los regantes de Trevélez para que manden más agua hacia Cástaras que garantice el consumo humano en la costa, pero los agricultores y el municipio se niegan argumentando que el año es seco y se usará para invernaderos y campos de golf. "Nosotros no cobramos por el agua que mandamos. Es Cástaras la que tiene que dar a la Contraviesa, para eso tienen un acuerdo", dice el presidente de los regantes, Amadeo Jiménez. El gerente de Aguas y Servicios, la suministradora de la Contraviesa, tampoco cree que sirva de mucho debido a las múltiples fugas de la acequia de Trevélez.

"Los invernaderos se riegan con pozos, lo mismo que los futuros campos", responde José Sánchez, alcalde de Albuñol, el municipio más grande de la Contraviesa. Sánchez está preocupado por los dos complejos turísticos que su municipio proyecta en la costa. "Los promotores exigen que se les garantice el agua. Ahora no la tenemos, así que veremos a ver", dice el alcalde, que teme que si no llueve el suministro se reduzca a cuatro horas y en días alternos, "como en la sequía de 1999".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 26 de septiembre de 2005