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Crónica:ESPAÑA 101- CROACIA 85 | BALONCESTO | Campeonato de Europa

Vázquez voltea a Croacia

La imponente irrupción del 'pívot' español permite forzar la prórroga y mete a España en semifinales

El chico de aldea, el único cinco nato de verdad con el que cuenta el equipo español, el chaval al que no se le había dado apenas bola en la selección, volteó ayer a Croacia y le dio a España una sufrida victoria, en la prórroga, que la metió en las semifinales del Europeo por cuarta ocasión consecutiva. Ganó España un partido que iba camino del desastre en el descanso y que estuvo en un tris de perder si Vázquez no aparece bajo la zona en la última acción de los 40 minutos para empatar a 73 y forzar la prórroga. Vázquez tampoco jugó los primeros minutos, cuando España anduvo derrengada, sin rebote, sin tiro, sin ritmo de juego, sin alma. Sus 26 puntos y 9 rebotes y su labor de intimidación ante los gigantes croatas, animaron a Navarro, que acabó calentándose definitivamente y sumó 36 puntos.

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España empezó fatal porque su estrategia se basó en una serie de emparejamientos tan antinaturales que se derrumbó por sí sola. Ante un equipo con torres como Vujcic (2,10) y Kasun (2,15), Pesquera intentó salirse por la tangente. Emparejó a Jiménez con Kasun, a Garbajosa con un tres como Mamic, mientras que Felipe Reyes se las ingeniaba por paliar su desventaja de centímetros con Vujcic. España miraba de abajo a arriba en todos los aspectos. Porque a la impotencia en el juego defensivo se añadía una confusión generalizada en el de ataque. La circulación de la pelota era tan sin sentido que, además de no lograr posiciones de lanzamiento, varias veces incurrieron los jugadores en los errores del abecé del baloncesto que suelen aflorar cuando la cosa está tan cogida con alfileres.

Entre tanta confusión, los croatas, sin hacer nada del otro mundo, iban tirando del hilo (6-18) con una facilidad pasmosa. No tenía mayor importancia que Vujcic no tuviera su día de cara al aro (0 de 3) y sumara pronto tres faltas. No había mucho que sumar para marcar el ritmo ante una España que iba camino del desastre con un paupérrimo 1 de 12 en tiros de campo y 4 de 8 en tiros libres.

La entrada en la cancha de Fran Vázquez, el jugador más alto del equipo con 2,09 y hasta ayer uno de los menos utilizados, supuso un revulsivo. Plantó su envergadura bajo la botella, que dejó de ser una autopista para los pívots croatas. El juego español prosiguió con muchos tachones pero ese cambio de pieza en el tablero supuso un punto de inflexión (13-18). El intenso trabajo defensivo español, vertiginoso tras el descanso, alternando varios tipos de zona, casi todos los que están en el libro, con una defensa individual, le dio la vuelta a la partida (42-40).

Los croatas, que perdieron por lesión a Kasun, empezaron a sufrir de lo lindo. La defensa española confundía su ataque. Perdían el balón. Tibios Navarro y Rudy Fernández en el tiro exterior, el contraataque engrasó la producción ofensiva española (50-44). Con Fran Vázquez en la pista se niveló la captura del rebote que había llegado a ser comparable a la historia de David (9 para España) y Goliath (16 para Croacia).

Los croatas se amarraron al partido gracias a un cambio de criterio. Si no podían meter desde abajo, lo harían desde fuera. Con Ukic, el ala-base recién fichado por el Tau, Giricek y Popovic. Vázquez proseguía su particular monólogo bajo los aros (64-60), pero en los momentos decisivos donde se cortó el bacalao fue en el exterior de la zona, en el trajín de los Popovic, Giricek, Navarro y Calderón. O eso parecía. A España, por poquito (68-70) pero casi siempre por detrás, se le iba el partido.

Al final, con 70-73 en el marcador y sólo siete segundos por agotar, Tomas le hizo una falta a Navarro, que anotó el primer tiro libre y falló el segundo. La derrota parecía consumada. Pero Vázquez no había dicho su última palabra. Les birló el rebote a los croatas y anotó la canasta que forzó una prórroga que el equipo español amarró con la soltura que no había exhibido antes. A Navarro ya se le había soltado la muñeca y, junto a Vázquez, completó la tarea de apuntillar a Croacia y meter a España en semifinales contra Alemania.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 24 de septiembre de 2005