El tornado que barrió ayer el aeropuerto de Barcelona, acompañado por un temporal de viento y lluvia, forzó el cierre del tráfico aéreo, dejó sin servicio las líneas del tren y alteró radicalmente la vida de los usuarios del aeropuerto. Varios vuelos fueron desviados; otros, cancelados. Algunos pasajeros perdieron su conexiones internacionales.GLÒRIA AYUSO / SUSANNA SÁEZ