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Crónica:AUTOMOVILISMO | Gran Premio de Turquía de Fórmula 1

Alonso suma dos puntos de regalo

Tras un apabullante dominio de Raikkonen y Montoya, el colombiano sufre dos salidas y el español acaba segundo

Tocado por una varita mágica, a Fernando Alonso las cosas le van de maravilla esta temporada, El asturiano corre con el viento a favor. Todo apuntaba a que ayer iba a perder cuatro puntos en la lucha directa que mantiene por el título con Kimi Raikkonen. Y así lo habría firmado cualquiera a falta sólo de tres vueltas para el final, cuando los McLaren del finlandés y de Juan Pablo Montoya lideraban la carrera con una ventaja muy sustancial sobre los Renault de Fernando Alonso y de Giancarlo Fisichella. El doblete parecía asegurado. Pero entonces, el colombiano se lió al doblar al portugués Tiago Monteiro (Jordan). Los dos coches se tocaron y su bólido salió de la pista perdiendo 12 de los 13 segundos que le llevaba al asturiano. El difusor del McLaren quedó tocado y el colombiano hizo un plano en sus neumáticos traseros. Por eso, cuando Alonso se situó a su rueda y comenzó a presionarle, Montoya no logró aguantar su coche en pista y, con otra salida en la fatídica curva 8, le dejó el camino abierto hacia la segunda posición, a falta de una vuelta.

El asturiano será campeón si es tercero en tres carreras, y cuarto y quinto en las otras dos

"¿Qué ha pasado con Montoya?", preguntó Raikkonen cuando daba la vuelta de honor

¿Fue un milagro? ¿La suerte de los campeones? Es algo que nunca se descifrará. Pero lo cierto es que Alonso no sólo salvó los muebles en la carrera inaugural del Gran Premio de Turquía, sino que pudo salir con la cabeza muy alta y reforzado por el estado de la clasificación. Ahora, con una carrera menos, el asturiano le lleva 24 puntos a Raikkonen. Quedan sólo cinco pruebas y el asturiano será campeón si gana 27 puntos más: es decir, siendo tercero en tres carreras, y cuarto y quinto en las otras dos. Son resultados no sólo asumibles sino incluso mejorables. Porque en el Otodromo de Estambul volvió a demostrarse que no hay otra escudería que pueda hacer sombra a McLaren y a Renault.

Sin embargo, paralelamente a todo eso, también quedó patente que la escudería francesa anda ahora mismo bastante por debajo de la británica en prestaciones. Los McLaren funcionan mucho mejor y parece que, por fin, han resuelto los problemas de fiabilidad que tenían. Eso es algo que quedó de nuevo patente en el primer repostaje, cuando se comprobaron los motivos por los que los Renault habían cedido sólo dos décimas a Raikkonen en la clasificación: ¡llevaban alrededor de 36 kilos menos de combustible! La respuesta la dieron las ocho y nueve vueltas -a cuatro litros de consumo por giro- que rodaron respectivamente el colombiano y el finlandés, después de que Alonso y Fisichella entraran a repostar.

Frente a eso no había estrategia posible. Daba lo mismo que Fisichella se colocara primero en la salida y fuera superado ya en la vuelta inicial por Raikkonen tras una leve salida de pista. No importaba que Alonso adelantara a Fisichella en la segunda vuelta después de que los dos pilotos escucharan por la radio un mensaje que iba dirigido sólo al asturiano: "Eres más rápido que Físico, adelántale". Tras oírlo, el italiano levantó el pie de inmediato y puso la capa para que el asturiano embistiera. No tenía tampoco trascendencia que Alonso fuera capaz de mantener el ritmo del finlandés hasta que entró en los boxes (vuelta 13ª). Todo aquello no era más que un engaño, una estrategia que no logró evitar que Raikkonen le llevara ya 38,7 segundos a Alonso cuando entró en talleres por primera vez. Y que, lógicamente, tanto él como Montoya salieran del repostaje por delante del asturiano.

La carrera, en realidad, estaba sentenciada ya entonces. No ocurrió nada nuevo en el segundo repostaje. Pero había que concluirla. Y cuando ya todo el mundo parecía haber aceptado su papel y bajado las revoluciones para asegurar el resultado, entonces llegó el desliz de Montoya, la presión insoportable de Alonso y el desenlace final: Raikkonen ganó y se encontró a Alonso segundo, por delante del colombiano.

"¿Qué ha pasado con Juan Pablo?", preguntó el finlandés mientras daba la vuelta de honor para celebrar su quinta victoria del año y séptima de su carrera. "Ha hecho un plano en un neumático trasero y ha perdido el coche en una curva", le respondieron. Pero eso no va a ser lo habitual. Lo normal es que los McLaren vuelvan a demostrar su superioridad en las cinco próximas carreras y que los Renault vayan por detrás de ellos, sin importar el trazado ni las condiciones. Pero la lógica se rompe muy a menudo en las carreras. Y esa puede ser la ventaja o el peor inconveniente para Alonso, regular, fiable, implacable después de alcanzar el décimo podio en las 13 carreras disputadas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 22 de agosto de 2005