Las altas temperaturas provocan la caída temprana de las hojas de los plátanos

El pasado junio fue el segundo más caluroso en Barcelona desde 1914

Las altas temperaturas que ha registrado Barcelona desde que empezó el verano, sumadas a la falta de lluvia, han provocado la caída temprana de las hojas de los plátanos. El fenómeno no es nuevo y tiene que ver con el sistema de supervivencia de los propios plátanos ante el calor: se desprenden de las hojas para tener menos superficie que hidratar. El pasado junio fue el segundo más caluroso en Barcelona desde 1914. Julio también supera la media.

Cuando llega el calor, el otoño parece adelantarse en Barcelona, sobre todo en las calles del distrito del Eixample pobladas de plataneros, una especie cuyo mecanismo de defensa ante una posible deshidratación consiste en desprenderse de hojas. Igual ocurre con la corteza, que también este año ha dejado caer de forma natural, como sistema de exfoliación, prematuramente, explican fuentes del Instituto Municipal de Parques y Jardines. Hay otras especies, añaden, que aplican fórmulas de defensa contrarias, como producir un mayor número de hojas, hasta llegar a duplicarlas.

El calor se cebó con Barcelona especialmente durante el pasado junio, cuando los termómetros del Observatorio Fabra registraron las temperaturas más altas desde que, en 1914, comenzó a recoger datos, con la única excepción del año 2003. Así, este año la media de junio fue de 23,4 grados. En 2003 la excepcional media del mes se situó en 25,6 grados. Las temperaturas de este mes de julio, 24,2 grados de media hasta la fecha, también superan la media de la serie, que se sitúa en 23 grados.

Por si fuera poco, la poca lluvia agudiza el llamado estrés hídrico que sufren los árboles. Los datos recogidos por el observatorio municipal en los últimos 12 meses indican que el agua caída representa poco más de la mitad, el 54%, de la precipitación que cae de media.

La presencia masiva de hojas de plátano en el asfalto y las aceras de la ciudad pone en guardia a los servicios de limpieza, que redoblan esfuerzos para despejar de hojas los imbornales. La operación se prepara habitualmente para finales de agosto, cuando suelen producirse las tormentas que podrían arrastrar hojas hasta atascar los desagües.

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 28 de julio de 2005.

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