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Touriño y Quintana firman su pacto y ofrecen diálogo con el PP

El líder del PSdeG promete "un nuevo horizonte nacional de progreso compartido"

Santiago de Compostela

Arropados por un auditorio entusiasta, en el entorno vanguardista del Centro Galego de Arte Contemporánea, los líderes del PSdeG, Emilio Pérez Touriño, y del BNG, Anxo Quintana, firmaron ayer su "contrato con los ciudadanos" para gobernar Galicia en los próximos cuatro años. Touriño, que será investido presidente de la Xunta el próximo viernes, prometió "diálogo permanente" con el PP, que pasará a la oposición tras 15 años en el poder.

El lugar para la firma del pacto de Gobierno fue elegido por ser símbolo de "la modernidad, la cultura, la libertad y la apertura a la esperanza y el futuro", en palabras del próximo presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño. Y allí, entre cuadros, esculturas y fotografías artísticas, se reunieron unas 250 personas, cargos públicos de ambas formaciones políticas y personalidades del mundo de la cultura y la universidad, que dejaron traslucir su sentimiento de euforia ante la nueva etapa política que se abre en Galicia.

Pérez Touriño alabó el proceso negociador que, tras dos semanas, culminó en el acuerdo de Gobierno como "un esfuerzo de reconocimiento mutuo" entre las dos fuerzas políticas. El Ejecutivo de coalición, dijo el futuro presidente, abre un "nuevo tiempo en la historia" de Galicia con un afán de "sumar, integrar y compartir" y como resultado de "una convergencia a lo largo del tiempo" entre dos fuerzas políticas que en otras épocas estuvieron muy distanciadas.

Las apelaciones a la modernidad, la tolerancia y la proximidad al ciudadano fueron constantes en el discurso del líder socialista, quien anunció el comienzo de "un nuevo horizonte nacional de progreso compartido" con el objetivo de lograr que Galicia dé "un salto histórico". Touriño prometió "diálogo permanente" con el PP, ahora único partido de la oposición en el Parlamento gallego, que, según recordó, mantiene "un importante respaldo social". El futuro presidente se ofreció él mismo como garante de la "convivencia política" entre las dos fuerzas coaligadas en un Gobierno que no es fruto de "la voluntad exclusiva de ningún partido".

Quintana, que será el vicepresidente del Ejecutivo autónomo, había abierto el acto para destacar que el acuerdo se ha negociado "con luz y taquígrafos" y con la voluntad de ofrecer "participación a los ciudadanos". El líder nacionalista explicó que el nuevo Gobierno pretende conjugar la "intervención política directa, cuando así sea preciso", con el propósito de dejar "espacio libre a los emprendedores".

El futuro vicepresidente del Gobierno bipartito reiteró que para su fuerza política tiene una gran importancia la reforma del Estatuto de Autonomía, ya que entiende que "ése es el marco adecuado para resolver los problemas de los gallegos". "Queremos que Galicia sea respetada como país. Pero no será una Galicia de lloriqueos que trate de tapar sus debilidades con una estrategia de confrontación con Madrid", aseguró.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 24 de julio de 2005