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Reportaje:TOUR 2005 | 15ª etapa

El generoso Pereiro

El corredor gallego confiesa su ingenuidad al dejarse sorprender por el estadounidense Hincapie y dice que volverá a intentar ganar una etapa

Saint Lary Soulan

La semana pasada, Óscar Pereiro Sio (Mos, 1977) avisó: "Ataco en los Pirineos". Ya se había dejado ver el gallego, al que Álvaro Pino se llevó de Portugal al Phonak la pasada temporada. Pero en una se hartó a dar relevos y en la otra se cayó bajando la Madeleine. Al más puro estilo Armstrong, atravesó un sembrado al salirse de una curva, pero encontró una piedra y voló por los aires. "En los Pirineos vuelvo". Y cumplió camino del Pla d'Adet. Fue segundo. Se pasó la etapa tirando, primero del grupo de 14, que luego fueron seis escapados, y cuando se quedó solo con Hincapie, lo hizo del americano. Quedó segundo: "Ha sido demasiado generoso y confiado. Se ha de ser más zorro", lamentaba Juan Fernández, quien cuando era ciclista se distinguía por su fina astucia. El director en el Phonak se reconocía triste: "El casca se ha merecido la etapa", decía.

"Ha sido demasiado generoso y confiado. Se ha de ser más zorro", dice su director

"¿Qué le voy a hacer, si soy así?", bramaba camino del coche del equipo Óscar Pereiro, alias el cascarilla desde que empezó a andar en bicicleta en Porriño, en el cinturón industrial vigués. Era tan poca cosa, tan cascarilla, que resultó fácil el bautizo para sus amigos. Aunque nació en Mos, fue en la localidad vecina, cuna de ciclistas "desde siempre", según Álvaro Pino, donde empezó a correr, primero en ciclocros, luego en mountain-bike y finalmente, en asfalto. Hubo un tiempo, incluso, que junto a su amigo Álvaro participó en exhibiciones de habilidad con la bicicleta, con las que se sacaba algunas pesetas.

Fue Pino quien le descubrió cuando el chaval se fue a correr a Portugal siendo amateur. Fue él, claro, quien se lo llevó al Phonak, cuando el equipo suizo se galleguizó notablemente bajo el mando de su gallego director. Nunca logró Pino convencerle de que en carrera hay que ser más perro y ayer mismo, en Pla d'Adet, se lo recordó. Se lo dijeron todos los que bien le quieren en el pelotón, que son muchos. Todos saben que si ayer no ganó fue porque le faltó ser más perro, o, en otras palabras, un poco más listo. No es justo que ganara Hincapie, pero se lo ha merecido", se lamentaba él, el casca, que se reconocía engañado por sus propias fuerzas: "Me encontraba tan bien que no me ha importado que el americano no me diera relevos. Y lo he pagado al final, he sido un poco ingenuo".

Según Juan Fernández, Pereiro "ya no es un novato para que le pasen estas cosas, pero no hay manera, es demasiado generoso en carrera. Hoy era el más fuerte, se merecía la victoria y se ha quedado sin ella porque George ha sido más listo". Y lo dice un perro viejo que por algo logró medallas en los Mundiales de fondo en carretera.

Su sueño de ganar una etapa en el Tour se esfumó ante sus narices. Ayer le tocó cumplirlo a un hombre que se ha ganado tal honor después de correr seis años a la sombra de Lance Armstrong: "Si alguien se merecía ganar una etapa es George", reconocía Johan Bruyneel, su director del Discovery Channel, exultante como todos en el Discovery. "Me sabe mal por Pereiro, pero así es el ciclismo, Hincapie ha medido sus fuerzas y en el último sprint ha sido más fuerte. Sí, puede que también más listo". Pereiro no dejó dudas: "Volveré a intentarlo".

Tal vez ese día, sea más zorro que ingenuo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 18 de julio de 2005