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Reportaje:

Newton, el alquimista

La Royal Society descubre un manuscrito del científico sobre el antiguo sueño de la transmutación del plomo en oro

Isaac Newton fue, indudablemente, uno de los más importantes científicos de la historia y su afilado ingenio revolucionó las matemáticas y la física con descubrimientos fundamentales sobre la gravitación, las leyes del movimiento, el cálculo o la óptica, entre otros. Pero además de explicar por qué una manzana cae al suelo, según la famosa leyenda sobre la ley de la gravedad, Newton (nacido en 1643) era alquimista. Precisamente de este antiguo sueño sobre los secretos para intentar convertir los metales vulgares como el plomo en plata y oro, trata un manuscrito del genial británico redescubierto ahora en una colección de la Royal Society británica.

Son unas notas que se conocieron después de la muerte de Newton, en 1727, pero que nunca fueron catalogadas debidamente y que se perdieron tras ser subastadas en julio de 1936 por Sotheby's y vendidas a un particular. Se pagaron entonces por el manuscrito 15 libras, luego se le perdió la pista. Casi setenta años después, el documento ha vuelto a la luz, debidamente identificado por el Proyecto Newton del Imperial College de Londres. La Royal Society anunció ayer que el manuscrito será presentado al público por primera vez la semana próxima en su Exposición Científica de Verano, en Londres.

El manuscrito contiene notas de Newton sobre alquimia y la mayor parte del texto se refiere al trabajo de otro alquimista del siglo XVII, el francés Pierre Jean Fabre. Pero también recoge, de su puño y letra, lo que seguramente, serían sus propias ideas sobre alquimia.

"Es un descubrimiento muy emocionante para los estudiosos de Newton y para los historiadores de la ciencia en general", afirma John Young, del Proyecto Newton. El manuscrito "proporciona pruebas esenciales sobre los autores de alquimia que Newton estaba leyendo y las teorías de alquimia que estaba investigando, en las últimas décadas del siglo XVII".

El manuscrito, que consta de 22 páginas de tamaño folio, fue adquirido en la subasta de 1936 por Francis Edwards, a quien se lo compró la Royal Society después, en fecha y por un precio desconocidos. Y ha sido redescubierto e identificado como obra manuscrita de Newton durante las labores de catalogación de la Colección de Miscelánea de Manuscritos de la Royal Society.

"No es extraño que en sus consejos nos planteen la regla de la naturaleza para conocer el gran secreto tanto para la medicina como para la transmutación", escribe el gran científico, con un lenguaje enrevesado, en el manuscrito redescubierto. El texto está escrito en inglés, explican los especialistas, pero no es fácil averiguar qué es exactamente lo que dice Newton. "Los alquimistas eran famosos por registrar sus métodos y teorías en lenguaje simbólico o en código para que los profanos no lo entendieran", recuerda la Royal Society.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 2 de julio de 2005