Alberto Infante pretende mejorar la salud a través de su poesía

El médico Alberto Infante presentó el jueves pasado en el Museo de Historia de la Ciudad su libro de poesía La sal de la vida. Es su segunda obra, tras el volumen de relatos Dicen que recordar (2003).

Infante trabaja en la vida cotidiana como asesor médico en el Ministerio de Sanidad, pero ha escrito poesía toda su vida. En esto, sigue en los pasos de unos poetas ilustres como W. C. William y John Keats que también eran médicos y poetas. Infante explicó que él, como otros poetas médicos, escribe sobre la experiencia humana. "Un médico no escribirá una poema épico", dijo el autor, "pero sí poesía que trata del humano".

La sal de la vida, según su editor, Gabriel Planella, también poeta, es "un libro con alma, que trata de la experiencia y la tensión entre el mundo objetivo y sujetivo". El autor se refierió a su obra simplemente como "un libro sobre el amor".

Infante afirmó que lo que hace en su tiempo libre (la poesía) y lo que hace en su trabajo (la medicina) no es tan diferente. "Creo que la poesía de la experiencia puede mejorar el estado de la mente y por lo tanto también el estado del cuerpo de una persona y su entorno. Ves cómo la poesía puede ayudar a la sanidad", concluyó el médico.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 01 de julio de 2005.