Entrevista:Peter Mayer | EQUIPAJE DE BOLSILLO PARA EL VERANO

"Los libros populares te dicen cosas sobre la gente que otros libros más serios no saben abordar"

Alto y guapo a sus casi 70 años, Peter Mayer es un hombre atractivo. Habla con voz grave y pausada, se dirige a los camareros con un limitado pero correcto castellano y mezcla los idiomas respondiendo a la entrevista con frases como "from a Spanish point of view, muy lógico". En poco más de media hora, desayuna y se fuma tres cigarrillos. Entremedias, en un gesto excéntrico, levanta un churro como si fuera a brindárselo al cielo y luego lo mete un poco de cualquier manera en su maletín. "¡Churros! A mi hija le encantan. Tengo que acordarme de llevarle unos cuantos", comenta.

Nacido en Londres en 1936 y nacionalizado estadounidense, este editor es casi un mito en la edición de bolsillo. Reflotó Penguin entre 1978 y 1996 con recetas que hoy son casi lugares comunes. Por ejemplo, que es necesario alimentar el catálogo de fondo de la editorial con títulos llamativos y comerciales que acerquen el sello incluso a las personas que no leen.

"Vivimos en un tiempo nada elitista y no tiene sentido imponerle un gusto a los lectores"

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PREGUNTA. Cuando nadie en España creía en las posibilidades de los libros de bolsillo, usted apostó por ellos. ¿Por qué?

RESPUESTA. En el mundo actual, los diferentes países se aproximan a los mismos conceptos a ritmos distintos. España se modernizó muy rápido tras la muerte de Franco. Fue extraordinario. Sorprendente. Visité España por primera vez en 1956 y nunca pensé que vería producirse cambios a tal velocidad. En el sitio donde estuve viviendo no había electricidad, ni coches, ni libros. Hoy España es parte de Europa. Tiene sus propias tradiciones, pero casi cualquier cosa que ocurre en Estados Unidos o en un país europeo, ocurre también en España. No al mismo tiempo, aunque una vez que empieza puede ir incluso más rápido. Estos cambios suele llevarlos a cabo la gente joven y desde hace un tiempo existe en España algo que podríamos llamar "juventud internacional" que ha visto con naturalidad cómo en toda Europa se lee en libros de bolsillo. Los viejos no construyen el futuro.

P. ¿Qué perspectivas tienen los audiolibros en España?

R. Hace unos años ya se probó a introducir los audiolibros en el mercado español y no funcionó muy bien. Pero llegará el momento. Quizá ya lo sea. Manuel Arroyo, el director de Turner, se ha embarcado conmigo en una apuesta: publicar todo el Quijote en 37 discos. A lo mejor todavía es demasiado pronto para una idea como ésta, pero no lo creo porque estamos en el año de Cervantes.

P. ¿Quizá 37 discos son demasiados para empezar?

R. Bueno, eso no es culpa mía, sino de Cervantes. O quizá sea culpa de Avellaneda, que le obligó a escribir la segunda parte del Quijote. De todas maneras, en Estados Unidos y el Reino Unido es corriente que se publiquen obras largas como la Iliada o la Odisea en audiolibro.

P. Su primer éxito como editor fue publicar en formato de bolsillo Juan Salvador Gaviota.

¿Cómo recuerda aquel episodio?

R. Bueno, mucha gente decía que el libro era una basura y hay que admitir que Richard Bach no es un gran escritor, pero Juan Salvador Gaviota iba de algo -decía algo- y ésa es la razón por la que se vendieron millones de ejemplares. Trata sobre lo que supone no ir con la bandada, volar en solitario. Conozco al autor y él es un poco como Juan Salvador Gaviota. Es piloto y nunca ha hecho las cosas como las hace el resto de la gente.

P. ¿Cómo llegó el libro a sus manos?

R. Ya estaba publicado en tapa dura y nos ofrecieron editarlo en bolsillo. Había vendido más de dos millones de ejemplares y no era más que un librito, así que todo el mundo dijo "se acabó. El mercado está saturado y no vas a conseguir vender ni uno más". Hubo personas que hicieron apuestas conmigo convencidas de que fracasaría. El caso es que publicamos el libro y vendimos nueve millones de ejemplares más. ¿Qué pasó? Muchas veces olvidamos que los medios de comunicación consiguen que algunas cosas se vuelvan muy famosas. Y, partiendo de ahí, es más fácil vender ejemplares de algo que ya se vende que empezar a vender algo nuevo.

P. También es importante el deseo común de "formar parte del fenómeno".

R. Sin duda. Queremos ser parte de ese gran acontecimiento. Una vez que arranca en todos los medios de comunicación al mismo tiempo se vuelve enorme y no puedes escapar de él. Harry Potter no es alta literatura, pero está muy bien escrito. No es basura. Stephen King escribe muy bien, tampoco es literatura, pero creo que está infravalorado por la crítica. Es autor de algunos de los cuentos más legibles que conozco. El relato que sirvió de argumento a la película Cadena perpetua es un buen ejemplo. Por su parte, Juan Salvador Gaviota dice algo que es importante. No son obras maestras como el Quijote, pero tratan acerca de algo y, a veces, los libros populares te dicen cosas sobre la gente que otros libros más serios no saben abordar. Vivimos en un tiempo nada elitista y no tiene sentido imponerle un gusto a los lectores.

P. ¿Cuál ha sido su mayor error como editor?

R. He cometido tantos errores... ¿Cómo se llamaba la primera novela de Umberto Eco?

P. El nombre de la rosa.

R. Eso es. Recuerdo que el libro me gustó mucho, pero no pujamos lo suficiente por él. Yo trabajaba para Penguin y no es que lo rechazara, sino que no lo valoré adecuadamente. Sobre todo, consideré que este tipo de libros no se vendían muy bien en Estados Unidos y el Reino Unido, así que tomé una decisión basándome en una verdad general y no en el libro en sí. Perdí aquella oportunidad. No deberíamos tomar decisiones a partir de verdades generales, sino de verdades individuales. Cuanto mayor eres, más experiencia tienes y entonces sabes ligeramente demasiado.

P. Los libros para mujeres jóvenes, como El diario de Bridget

Jones,

son un nuevo filón entre los libros de bolsillo. ¿Está el mercado sexualizado? ¿Importa eso?

R. No importa ni lo más mínimo. A veces aparecen uno o dos libros que atrapan algo que está en el aire, una tendencia, una cierta disposición. Luego aparecen las copias y se produce una inundación que alcanza cierto nivel y luego remite. El libro de bolsillo es el vehículo apropiado, pero se trata tan sólo de una fase, una moda. Yo no diría ni siquiera que es una moda literaria. Es una moda de lectura. Ha habido un montón de mujeres en las grandes ciudades que se han visto identificadas con El diario de Bridget Jones. Sintieron que el libro les estaba hablando directamente a ellas y eso es muy emocionante. Y, claro, terminan apareciendo las copias como ocurre siempre en el mundo comercial, que no es lo mismo que el mundo literario. Y ya se sabe que la copia no es casi nunca tan buena como el original.

Peter Mayer, durante el Seminario Internacional del Libro de Bolsillo en mayo, en Madrid.
Peter Mayer, durante el Seminario Internacional del Libro de Bolsillo en mayo, en Madrid.BERNARDO PÉREZ

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 01 de julio de 2005.

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