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Ibarretxe afirma que la mesa de partidos que propugna sólo será posible sin violencia

Batasuna replica al 'lehendakari' y tilda de mala política que se pongan condiciones

El lehendakari aprovechó ayer la toma de posesión de su nuevo Gobierno para lanzar un mensaje al mundo de ETA y Batasuna, al precisar que la mesa de partidos que impulsará sólo será posible si desaparecen el terrorismo y la violencia callejera, que despunta de nuevo. El mismo día de su investidura, el PSE y el PP le advirtieron de que no se sentarán con la formación ilegalizada si no condena el terrorismo o no cesa la violencia. Ayer, Batasuna replicó y tildó de "mala política" el poner condiciones, porque "lastra" la posibilidad de constituir la mesa de partidos y de "encarar" un acuerdo.

Ibarretxe realizó su advertencia, que no explicitó en el Parlamento la semana pasada, durante su intervención tras la toma de posesión de los 11 consejeros de su nuevo Ejecutivo. La incluyó en su petición a todas las formaciones vascas de un cambio que suponga dejar de lado actitudes del pasado para posibilitar un auténtico diálogo. El lehendakari utilizó únicamente el euskera para realizar esa advertencia, dirigida al mundo de la banda terrorista y de la formación ilegalizada Batasuna, sobre lo imprescindible de la desaparición de su violencia en todas sus formas. Sólo con esa condición cumplida se haría posible "de verdad" una mesa de diálogo de todos los partidos, como la que pretende impulsar, a partir de septiembre, con la formación inicial de un grupo de trabajo preparatorio.

Ibarretxe dirigió su aviso a Batasuna después de que el mismo día de su investidura recibiera, tanto del PSE-EE como del PP, la negativa más tajante a sentarse en ningún foro donde esté la formación ilegalizada si no media antes el fin de la violencia o su condena por parte de esa fuerza. Lo que ayer el lehendakari estaba pidiendo era un alto el fuego de ETA que remueva ese obstáculo que socialistas y populares han colocado como insalvable y que compromete seriamente sus planes.

El portavoz del PP, Leopoldo Barreda, criticó que el acuerdo de Gobierno firmado el lunes recoja una petición de tregua a la organización terrorista. "Es el renglón más vergonzante que se ha escrito desde el Gobierno vasco", dijo. Barreda reiteró que su grupo no se sentará en ninguna mesa "con grupos terroristas".

No fue Batasuna la única destinataria de los avisos de Ibarretxe, ya que también reprochó a los socialistas que se nieguen a participar en una mesa con ella mientras, aseguró, "hablan en privado" con miembros de esa organización. "Esto es así, están hablando", recalcó.

En las filas del Gobierno, y sobre todo en el Departamento de Interior, preocupa que el acoso de una violencia de menor intensidad sustituya a los atentados de ETA, cosa que ocurrió durante los 16 meses de la tregua de 1998. La violencia callejera se ha recrudecido en las últimas semanas. Tanto el lehendakari como su consejero de Interior, Javier Balza, dejaron claro ayer que su persistencia no es admisible. "Ése no es el camino, y hay que decirlo ante la sociedad alto y claro", manifestó Ibarretxe.

Atentos a la 'kale borroka'

Balza, por su parte, hizo mención al tema en su primera declaración de intenciones al inicio de su nuevo mandato al frente de Interior. "No vale sustituir la violencia de ETA por la kale borroka", advirtió. "Eso sería engañar, mentir y torpedear el inicio de un proceso", añadió antes de anunciar: "Estaremos especialmente atentos". El consejero de Interior declaró que su objetivo prioritario será "mejorar la seguridad de las personas todavía amenazadas por la violencia terrorista de ETA". Balza no ha retirado la protección a los electos del PP y del PSE amenazados por la banda.

El levantamiento de la amenaza por parte de ETA fue citado ayer por Arnaldo Otegi, como uno de los signos positivos existentes, y que debería, a su juicio, "facilitar la comunicación entre los partidos" en Euskadi. El portavoz de Batasuna aclaró que el proceso de paz no existe, y precisó que aquel "gesto" de ETA no está dirigido al Gobierno central, sino a los partidos vascos para facilitar que se sienten en una misma mesa y doten de un "blindaje" al proceso que se abra. Respecto al Gobierno, Otegi parafraseó al presidente: "Zapatero suele decir que el único comunicado que espera de ETA es el de su disolución. El único comunicado que esperamos nosotros de Zapatero es que respetará todo lo que digan los vascos. Y el conflicto se habrá terminado", dijo.

También se felicitó por el discurso del lehendakari sobre la normalización, que considera "una síntesis" entre el preámbulo del plan Ibarretxe y la propuesta hecha por Batasuna en Anoeta

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 29 de junio de 2005