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Cataluña recibirá este año más turistas, pero gastarán menos

Cataluña recibirá este año más turistas, pero seguirán gastando menos. Es la conclusión de un informe de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), que advierte de que el conjunto de la actividad del sector crecerá este año el 3,6%, frente al 9,8% de 2004. El informe mide la actividad por la afluencia de turistas, su estancia media y su gasto diario. Habrá el 4,4% más de turistas, pero se quedarán poco tiempo y dejarán menos dinero.

En los últimos años el gasto medio por turista -descontada la inflación- ha caído de los 67,2 euros de 2002 a los 66,1 euros que el estudio prevé para 2005. El investigador del área de Economía Aplicada de la UAB Juan Antonio Duro explicó ayer que este descenso ha venido motivado por el estado poco boyante de las economías de los países europeos de donde proceden los turistas, el crecimiento de los precios en Cataluña -por encima de Italia, Francia y Portugal- y la falta de confianza de los consumidores.

A juicio de los investigadores, el auge de las líneas aéreas de bajo coste ha sido uno de los factores clave que permiten explicar la caída del gasto medio. "Estas compañías han permitido que la gente viaje más, pero creemos que sus usuarios permanecen menos tiempo en los destinos y gastan menos. Es la forma de adaptarse al nuevo mercado turístico", explicó Duro.

El informe prevé que este año se cerrará con un retroceso del número de turistas que proceden del resto de España. Descenderá el 1,2% respecto a 2004, lo que Duro explica por "el efecto Fórum". "El mercado español se mueve mucho por la celebración de grandes acontecimientos. El Fórum de las Culturas contó con mucha repercusión en el turismo español, mientras que fue poca la que tuvo internacionalmente", aseguró Duro.

El informe concluye que la actividad turística en Cataluña sigue creciendo sólo a través del aumento del número de viajeros, puesto que el gasto y la estancia media bajan. Esta tendencia, aseguró Duro, comporta un mal uso de los recursos -agua y energía, por ejemplo- y la "insostenibilidad del sector".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 29 de junio de 2005