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Reportaje:VIOLENCIA EN IRAK

Sin planes para la posguerra

Un informe británico revela la falta de planificación del Pentágono tras la invasión

Un memorando preparado para el primer ministro británico, Tony Blair, y sus hombres más próximos ocho meses antes de la invasión de Irak concluía que los militares de Estados Unidos no estaban preparados adecuadamente para lo que el informe británico predecía como una posguerra "larga y costosa" en el país.

En el memorando, de ocho páginas y escrito antes de un encuentro el 23 de julio de 2002 de altos cargos británicos del Gobierno en Downing Street, se revela cómo los británicos veían como inevitable la decisión del presidente estadounidense, George W. Bush, de invadir Irak alegando la posesión de armas de destrucción masiva del derrocado presidente Sadam Husein, que hasta hoy no han aparecido.

El memorando, titulado Irak: condiciones para la acción militar, preparado para una reunión que Blair iba a celebrar con su consejo de seguridad el 23 de julio de 2002, explica que los militares de Estados Unidos procedían a paso firme para la puesta en práctica de su operativo bélico.

En la introducción del memorando se hace notar que la "preparación militar de EE UU para una acción contra Irak se está llevando a cabo apresuradamente", y añade que "se ha dedicado poca reflexión" a, entre otras cosas, "el día después y cómo desarrollar la posguerra".

Sin embargo, en esos preparativos se daba poco espacio a las consecuencias de la ocupación y a cómo lidiar con los problemas posteriores a la acción bélica.

También se da a conocer que el Gobierno británico tenía la percepción de que Washington había previsto solicitarle compartir de forma desproporcionada los altos costes de la guerra iraquí.

Los autores del memorando dejan claro que "la posguerra tras la ocupación de Irak podría desembocar en un largo y costoso ejercicio de reconstrucción". Y prosiguen: "Como ya hemos dejado claro, los planes estadounidenses a este respecto permanecen en un absoluto silencio".

Este informe y otros documentos internos del Gobierno británico fueron obtenidos originariamente por Michael Smith, quien escribe para el London Sunday Times. El diario The Washington Post ha tenido acceso a extractos y el material se ha confirmado como auténtico por fuentes británicas que rogaron el anonimato al no estar autorizadas a discutir sobre la materia.

La posguerra iraquí había sido ampliamente documentada por el Departamento de Estado norteamericano, a pesar de lo cual la Administración de Bush ha fracasado estrepitosamente en su desarrollo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 13 de junio de 2005