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Portugal reclama a España seis millones de euros por el bajo caudal del Duero

La sequía provoca que por primera vez un río compartido lleve menos agua de lo pactado

La sequía afecta ya a la política internacional. Portugal, que también sufre la peor escasez de agua desde hace 60 años, ha reclamado al Ministerio de Medio Ambiente seis millones de euros por los 300 hectómetros de menos que el Duero ha llevado este año a Portugal. El caudal de los ríos comunes se rige por un acuerdo de 1998 y ésta es la primera vez que España incumple el convenio. El Gobierno español pretende declarar el estado de sequía (si las lluvias en la cuenca del Duero han sido menos del 65% de la media de los últimos 10 años), lo que le permitiría eludir el pago. A la espera de los datos de lluvias, Medio Ambiente afirma que lo más probable es que haya que pagar porque se superará la cifra de lluvias.

Los caudales mínimos que deben llegar a Portugal están fijados en el convenio de Albufeira, firmado en 1998 entre los dos Gobiernos. La sequía suele generar problemas entre los países que comparten ríos, de ahí que el Informe sobre la política de gestión de sequías que el 16 de mayo aprobó Medio Ambiente dedique un capítulo a las relaciones con Portugal. El Gobierno presentó el informe, pero ocultó ese apartado y resumió el resto.

Sobre la cuenca del Duero, el informe señala: "Las lluvias caídas en el último mes han dado lugar a que se esté muy próximo al umbral de declaración de no excepción, lo que obligaría a un desembalse de 300 hectómetros cúbicos, con un valor estimado en seis millones de euros". El acuerdo de Albufeira establece tres caudales mínimos en tres puntos del río (ver gráfico), pero permite incumplir esos caudales si en el año hidrológico (del 1 de septiembre al 1 de junio) llueve un 35% menos de la media de los 10 últimos. Si la lluvia supera ese nivel y el caudal no llega a lo acordado, hay una penalización económica equivalente a la electricidad que ese caudal puede producir en Portugal. La frontera entre España y Portugal tiene una serie de pantanos hidroeléctricos.

El director general del Agua, Jaime Palop, explica que la primera reunión entre los representantes de los dos países se produjo el 31 de mayo en Portugal. "Ese día, en la cuenca del Duero faltaban tres milímetros de lluvia para superar el límite de excepción, por lo que lo previsible es que se haya superado y tengamos que pagar". Tres milímetros por metro cuadrado es una cantidad ridícula y los datos tardan una semana en estar al día. Como la cuenca del Duero tiene 97.000 kilómetros cuadrados, Medio Ambiente asume que tendrá que pagar. La escasez del caudal se produce pese a que el Duero es una de las cuencas con más agua: sus embalses están el 64,2% de su capacidad, mientras que los de la cuenca del Segura están al 21,7%.

Como explica Palop, la preocupación histórica de Portugal por el caudal se debía a la generación eléctrica, pero cada vez se orienta más hacia el abastecimiento. El 68% de Portugal se encuentra actualmente afectado por la peor sequía en 60 años.

Medio Ambiente afirma que este año hidrológico no habrá problemas en los demás ríos. El 1 de julio es la fecha fijada para ver si el Miño cumple el caudal pero, según el informe, "no se espera que tenga consecuencias significativas sobre los recursos embalsados en el sistema".

El 30 de abril, el Gobierno decidió no recurrir a la excepcionalidad para la cuenca del Tajo, "pero ello no obligará a desembalses de importancia", según el informe. Los embalses del Tajo están a un nivel muy bajo en su cabecera, de donde se abastece el Trasvase Tajo-Segura, pero mejoran hacia el oeste. En el Guadiana, "aunque no se puede declarar la situación de excepcionalidad, se puede afirmar que el cumplimiento del convenio no implicará esfuerzos sobre los recursos embalsados".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 6 de junio de 2005