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OPINIÓN DEL LECTOR

Otro vendrá...

Nunca pensé que echaría de menos al anterior alcalde de Madrid, el señor Álvarez del Manzano. Pensamiento que me produce escalofríos. Pensamiento que me ronda cada día, laborable o festivo. Vivir en Madrid se ha convertido en una pesadilla para el ciudadano, por obra y gracia de Ruiz-Gallardón. Cada una de sus ocurrencias suponen un fastidio insufrible. Sea la tala y poda indiscriminada de árboles. Sea la organización este año de las peores fiestas de San Isidro que se recuerden. Sean los atascos que originó con el (merecido) homenaje a Carlos Sáinz, habiendo como hay el Circuito del Jarama. Sean los atascos que provocan, cada mañana ¡en hora punta!, los vehículos de limpieza. Sean las innumerables obras o las zanjas que se abren cada dos por tres. Sea lo que sea. Un caos. Se mire por donde se mire. Cada día es más difícil ser madrileño. Y mucho me temo que esto no es nada con lo que se nos avecina si nos conceden los Juegos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 26 de mayo de 2005