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Aguirre acepta prolongar el metro al 'nuevo Barajas' a cargo de una empresa privada

La presidenta claudica y desecha su pretensión de que Fomento hiciera la obra

La nueva terminal de Barajas por fin estará conectada con la capital por medio del metro, según anunció ayer la presidenta de la Comunidad, Esperanza Aguirre. Hasta ayer, la presidenta había sostenido con tozudez que la conexión entre la futura nueva terminal y la actual era algo que debería hacer y pagar el Ministerio de Fomento a través de AENA (Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea). De no ser así, sólo admitía la posibilidad de que una empresa privada, mediante concesión administrativa, costee la obra a cambio de explotar posteriormente el servicio cobrando un nuevo billete.

Tras reunirse con la ministra, la socialista Magdalena Álvarez, Aguirre anunció que dará la concesión a una empresa y que será ésta la que construya la infraestructura. El billete para el nuevo tramo del metro supone la ruptura del sistema tarifario en el metro.

La obra para prolongar la línea del metro que ahora ya llega a la actual terminal aeroportuaria tiene un coste estimado en 70 millones de euros. La nueva terminal (T-4) estará en funcionamiento a comienzos del próximo año, según la ministra.

El secretario general del Partido Socialista de Madrid, Rafael Simancas, declaró ayer: "Rechazamos la fórmula de la concesión administrativa a una empresa, ya que esto rompe la unidad tarifaria y encarecerá el precio del billete. Además, no es fruto de ningún acuerdo con Fomento, sino que es una decisión unilateral del Gobierno de la Comunidad".

Aguirre manifestó que "la Comunidad comenzará inmediatamente la licitación de la obra" para que el metro llegue cuanto antes a la nueva terminal. Según fuentes del Gobierno regional, eso supondrá ampliar la línea 8 hasta la nueva terminal de Barajas. Estas fuentes aseguran que es probable que el usuario tenga que cambiar de tren en la estación de Barajas y acceder al andén correspondiente tras pasar por un nuevo torniquete en el que deberá pagar un nuevo billete. No obstante, los planes de la presidenta regional son que quienes dispongan del actual abono de transportes puedan utilizar este ramal del metro sin coste adicional. El resto de usuarios tendrán que pagar un nuevo billete para poder hacerlo.

La ministra aseguró que Fomento unirá la nueva terminal mediante dos carreteras, una de ellas de peaje, y con una línea de cercanías y el tren de alta velocidad.

Aguirre también aceptó que la Comunidad entre en un grupo de trabajo sobre las infraestructuras en la región, junto con el Ayuntamiento de Madrid y Fomento.Aguirre había manifestado su intención de que estas negociaciones se realizaran a dos bandas, entre Fomento y la Comunidad, dejando fuera al Ayuntamiento. Sin embargo, la presidenta aceptó ayer la propuesta de Fomento de crear un grupo de trabajo integrado por las tres administraciones (estatal, regional y local) que dará prioridad al estudio de la construcción de la nueva radial 1, el cierre de la M-50 y la autovía de circunvalación M-60. Una comisión que tiene una fecha muy determinada para tomar decisiones, puesto que se ha acordado que haya propuestas encima de la mesa antes del 31 de diciembre.

Si la Comunidad cedió ante Fomento para encargarse de buscar a una empresa que alargue el metro a la nueva terminal de Barajas, la ministra se comprometió a autorizar la prolongación de la autopista radial de peaje 3 en 42 kilómetros, entre Perales de Tajuña (Madrid) y Tarancón (Cuenca).

Otro de los acuerdos a los que llegaron ayer Aguirre y Álvarez puede considerarse como un regalo envenenado. La ministra ofreció a la presidenta transferirle la gestión de la autovía de circunvalación M-40. Aguirre aceptó, pero dejó claro que habría que crear un grupo de trabajo en el que se defina, entre otras cosas, la financiación que necesitará la Comunidad para hacerse cargo de esta infraestructura. El estado de conservación de esta autovía no es el más idóneo y, previsiblemente, necesitará una buena inyección de dinero para mejorarla. Eso hace predecible nuevas tensiones entre Fomento y la Comunidad.

La ministra de Fomento también aceptó una propuesta que Aguirre llevaba haciendo desde hace meses: que Fomento construya una nueva línea de cercanías que una Móstoles y Navalcarnero. Eso sí, será la Comunidad la que corra íntegramente con el gasto de esta obra.

La estación de cercanías de Alonso Martínez, en Madrid, también fue objeto de acuerdo. Aguirre también aceptó la propuesta de Fomento de costear el gasto de este apeadero que estará en el nuevo túnel de la risa. Finalmente la infraestructura será sufragada en un 50% por Fomento; el Ayuntamiento aportará un 15%, mientras que la Comunidad tendrá que hacerse cargo del 35% restante.

La ministra Álvarez comunicó también a la presidenta regional la intención de Fomento de construir un pentágono de carreteras que discurrirán fuera de los límites geográficos de la Comunidad de Madrid, pero que según la ministra servirá para que los conductores que han de pasar por Madrid pero no se quedan en la Comunidad no colapsen las infraestructuras ya existentes en la región. Esta nueva circunvalación ha sido denominada por el ministerio como la M-100.

Radial 1

Uno de los empeños de la Comunidad de Madrid está en que el Ministerio de Fomento saque a licitación la radial de peaje 1, que discurriría paralela a la N-I (carretera Madrid-Burgos). Pero hay disparidad de criterios entre ambas administraciones.

Fomento cuenta con un informe según el cual esta nueva infraestructura no contaría con una demanda suficiente como para que su construcción resulte rentable. Según los cálculos de la Comunidad, esto no es así. Aguirre aseguró ayer que la consejera de Transportes e Infraestructuras, María Dolores de Cospedal, "intentará convencer a Fomento de que los estudios con los que cuenta la Comunidad son acertados y podamos poner en marcha cuanto antes una alternativa a la N-I".

Una de las demandas de la Comunidad -el traspaso de la gestión de las líneas de cercanías- no fue aceptado por la ministra. Ésta dejó claro que hay líneas que transcurren por distintas comunidades autónomas y además recordó que generalmente son utilizadas no sólo para el transporte de pasajeros, sino también de mercancías. Por este motivo, Magdalena Álvarez justificó su negativa a la Comunidad.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 21 de mayo de 2005