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23 inmigrantes que esperaban su expulsión se escapan de la Verneda por una puerta rota

La mayoría de los huidos carecen de papeles y están acusados de cometer delitos menores

Una puerta rota que da acceso al patio del Centro de Internamiento para Extranjeros (CIE) de la Verneda posibilitó el pasado domingo una fuga masiva. Aprovechando el turno de visitas de mediodía, 23 inmigrantes que esperaban ser expulsados, la mayoría magrebíes y sin papeles, alcanzaron el patio y saltaron los muros que dan a la calle. Sólo uno de ellos ha podido ser detenido hasta el momento. El delegado del Gobierno en Cataluña, Joan Rangel, ya había avisado recientemente de las "deficiencias" del centro, que será sustituido en noviembre.

El Cuerpo Nacional de Policía montó en la tarde del domingo un dispositivo especial para capturar a los fugados, y aún está activo.

La mayoría de los inmigrantes recluidos en el centro de la Verneda han cometido delitos menores, cuyas penas han sido conmutadas por la expulsión del país, posibilidad que recoge el Código Penal. Aunque la ley permite expulsar a un inmigrante sólo por estar en España en situación irregular, en la Verneda sólo se recluye a los que presuntamente han cometido algún delito.

El centro tiene capacidad para 150 inmigrantes, aunque la media de ocupación se sitúa en unos 50, según fuentes policiales. La mayoría permanece apenas 20 de los 45 días que establece la ley como límite para estar encerrado antes de ser extraditado, según fuentes policiales.

Las instalaciones de la Verneda se convertirán con el próximo despliegue de los Mossos d'Esquadra en Barcelona, previsto para noviembre de este año, en el gran complejo del Cuerpo Nacional de Policía. El CIE pasará entonces a la Zona Franca.

Rangel afirmó que el centro de la Verneda "no era precisamente modélico", y que era necesario contar con un centro con "mejores condiciones". En 2002 se escaparon del centro cinco reclusos tras serrar los barrotes de una celda.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 18 de mayo de 2005