Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El ex comisario europeo Lamy será el próximo director de la OMC

El nuevo mandato se inicia en septiembre con el reto de concluir la ronda de Doha

El candidato de la UE, el francés Pascal Lamy, ha ganado la carrera por la dirección general de la Organización Mundial del Comercio (OMC). Tras varias rondas de consulta, el comité encargado de proponer al actual responsable del organismo, el tailandés Supachai Panitchpakdi, se ha inclinado por el ex comisario europeo de Comercio, en detrimento de Carlos Pérez del Castillo, ex embajador de Uruguay ante la OMC, que anunció ayer su deseo de retirar su candidatura. La Comisión Europea reaccionó con satisfacción.

El comité responsable de la selección de los candidatos, presidido por la embajadora de Kenia en Ginebra, Amina Mohamed, recomendó la candidatura del francés a los 148 países miembros de la OMC. La decisión deberá ser oficializada el 26 de mayo. De esa manera, el nombramiento de Lamy se hará prácticamente con el consenso de todos los Estados miembros. Una vez designado oficialmente, el ex comisario iniciará un mandato de cuatro años el próximo 1 de septiembre. Su principal tarea será concluir con éxito la ronda de negociaciones para la liberalización del comercio mundial lanzada en Doha (Qatar) en noviembre de 2001.

La elección de Lamy se ha debido a dos factores. Por una parte, el amplio apoyo que le proporcionaron los países del área Asia-Caribe-Pacífico, que sostenían originalmente la candidatura del ministro Jaya Krishna, de las islas Mauricio. Cuando éste fue eliminado en la primera ronda, sus votos pasaron a Lamy. Más tarde, los apoyos de los países del Sur, que se expresaron en favor de Luiz Felipe de Seixas Correa, se pasaron al francés cuando el canciller brasileño fue eliminado de la contienda.

El otro factor de triunfo de Lamy es que algunos de los pesos pesados del comercio internacional, como India, tenían serias reservas sobre el candidato uruguayo. Se hablaba incluso de un decisivo veto de China. Mientras, Brasil le reprochaba su papel cuando fue presidente del Consejo General de la OMC, justo antes de la Conferencia de Cancún, en 2003, por ser muy favorable a Occidente.

En esta ocasión, la elección de Lamy no pasó por el bloqueo que los países miembros de la OMC vivieron en 1999. En aquella ocasión no hubo acuerdo en si el siguiente director tenía que ser el neozelandés Mike Moore o el tailandés Supachai Panitchpakdi. Finalmente, tras varias semanas de largas negociaciones, decidieron repartir un mandato de seis años entre los dos. Sin contar a Lamy, hasta ahora ha habido siete jefes de la OMC y todos, salvo Moore y Supachai, han sido europeos.

A los 58 años, Lamy se enfrenta a un nuevo desafío: obtener un acuerdo definitivo para la eliminación de las subvenciones a las exportaciones agrícolas, acompañada de fuertes refuerzos de la liberalización de los servicios y de la apertura del acceso a los productos industriales. Para el ex comisario europeo, la primera prueba será la próxima conferencia ministerial de Hong Kong, que tendrá lugar en diciembre de 2005. Allí se tendrá que definir una nueva fecha de conclusión de la ronda de Doha.

Satisfacción en Bruselas

Bruselas, que le había presentado como candidato, reaccionó con satisfacción. Fuentes conocedoras del ex comisario señalaron que su experiencia europea será de gran ayuda en los duros tiempos de negociación que le esperan con vistas a conseguir la culminación de la ronda de Doha.

En Bruselas se piensa que el juego limpio que ha marcado esta elección da credibilidad y refuerza a la OMC. También se valora que Lamy haya logrado apoyos en todos los continentes y entre países con muy distintos grados de desarrollo. "Su enorme experiencia, la red de contactos en todo el mundo y su conocimiento de los países en desarrollo a los que ayudó con diversas iniciativas" son un activo de Lamy, según fuentes de la Comisión. La procedencia europea no afectará al papel de mediador que debe jugar el director general de la OMC porque Lamy es capaz de responder "exactamente al mandato que se le da".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 14 de mayo de 2005