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Dos funcionarios de Tráfico en Valencia dirigían un fraude masivo en carnés de conducir

Cien autoescuelas y 84 personas acusadas de hacer trampas en 12.000 exámenes

Al menos dos funcionarios de la delegación de la Jefatura de Tráfico de Valencia han sido detenidos por la Guardia Civil como presuntos cabecillas, junto a dueños de autoescuelas, de un fraude en los exámenes de conducir durante diez años en el que están implicadas cien academias de 18 provincias y un total de 84 personas. 17 autoescuelas han sido cerradas en la Comunidad Valenciana y 29 personas detenidas, una de ellas tenía en su poder más de 300.000 euros en efectivo.

En la operación, bautizada como Chuleta, aún abierta según el portavoz de la Guardia Civil de Sevilla, han sido detenidos al menos dos funcionarios de la Jefatura de Tráfico de Valencia que están considerados como cabecillas del entramado junto a dueños de autoescuelas. El fraude se destapó hace un año por una denuncia anónima en Ceuta. Las investigaciones han descubierto que se cometía supuestamente, además de en Ceuta, en las provincias de Sevilla, Valencia, Alicante, Cádiz, Granada, Córdoba, Jaén, Girona, Barcelona, Orense, Pontevedra, León, Cantabria, Madrid, Ciudad Real, Soria, Albacete y La Rioja.

El presidente de la Confederación Nacional de Autoescuelas, José Miguel Báez, aseguró que ellos han venido denunciando estos hechos desde hace años. "Estamos tranquilos porque lo denunciamos. Otra cosa es que la Administración no haya tomado cartas en el asunto", afirmó. Y añadió: "En Valencia era una vergüenza, había un constante flujo migratorio de personas de otros lugares para sacarse el carné allí".

Autoescuelas en Mislata, Torrent, Albal, Sollana, Alaquás, Benetússer, Godella, Catarroja, Alzira, Burjassot, Valencia o Alcoi fueron entre el miércoles y ayer jueves clausuradas por la Guardia Civil por su participación en el fraude en los exámenes de conducir.

Los agentes practicaron una decena de registros domiciliarios en Valencia. En uno de ellos encontraron una maleta con 300.000 euros, idéntica cantidad a la que tenía en su poder uno de los detenidos en Sevilla y que los agentes suponen que procedía del pago para conocer las respuestas de los exámenes teóricos cuando se estaban realizando a través de móvil. El pago por cada examen era de 1.200 a 3.000 euros.

De hecho, la Guardia Civil practicó registros en varias academias de formación de conductores en Alcoy durante la mañana de ayer. Tres autoescuelas del grupo Jordá fueron clausuradas: Su propietario ya fue procesado por un fraude en los exámenes hace dos años y condenado a prisión por ello. Los agentes del instituto armado también cerraron una en la localidad de Castalla, otra en Cocentaina y otra en Onil, informa Lucía Gadea.

Uno de los sistemas para cometer el fraude consistía en que el aspirante a sacarse el carné en cualquiera de sus modalidades, incluida la de transporte de materias peligrosas, pagaba a cambio de recibir las respuestas del examen teórico. El alumno, al ver la prueba que le había tocado, contactaba con la red por móvil y le comunicaba el número de referencia del test usando un código prefijado. La red disponía de las plantillas de respuesta y enviaba las respuestas al móvil. El otro modo de fraude era facilitar el puñado de pruebas que iba a caer en los lugares y días elegidos.

La mayoría de los que se examinaron de estos modos fraudulentos son personas de bajo nivel cultural, incluso analfabetas. Otros, en cambio, eran personas sin tiempo para estudiar a las que la red facilitaba dos o tres test. La organización incluso trasladaba a los alumnos hasta las ciudades elegidas para hacer la prueba.

La Guardia Civil estima que la red pudo haber ganado 24 millones con el fraude. La operación se inició el pasado mayo, cuando la Guardia Civil descubrió en Ceuta, tras una denuncia anónima, irregularidades en los exámenes teóricos del permiso de conducir.

Sospechas

José Ferrer, presidente de la Federación de Autoescuelas de la Comunidad Valenciana, explicó ayer al conocer la operación policial: "No puedo decir que sea una sorpresa". "Hace dos años", añadió, "las dos organizaciones de empresas de autoescuelas presentamos a la Jefatura de Tráfico de Valencia una solicitud de que se instalara en las salas de examen un inhibidor de las señales para móviles. Habíamos visto cosas raras pero no lo podíamos demostrar y queríamos que se actuara de forma preventiva. No nos hicieron caso".

En una primera evaluación, los investigadores calculan que la organización podría haber facilitado unos 12.000 permisos de conducir y habría obtenido 24 millones de euros

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 29 de abril de 2005