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El delegado de la Generalitat pide la dimisión de la presidenta del CSN

22 detenidos por una concentración de Greenpeace ante Vandellòs II

"Mi opinión es que la presidenta del Consejo de Seguridad Nuclear debería dimitir". Así de claro reaccionó ayer el delegado de la Generalitat en Tarragona, Xavier Sabaté (PSC), ante la comparecencia del pasado lunes en la comisión del Congreso de María Teresa Estevan Bolea, presidenta del CSN, organismo colegiado que el PSC, CiU, ERC e ICV ponen en tela de juicio por su reacción tardía ante la corrosión del sistema de refrigeración de la central nuclear Vandellòs II detectado el pasado agosto.

Por otra parte, 22 activistas de Greenpeace fueron detenidos ayer y después puestos en libertad con cargos por desórdenes públicos tras bloquear durante unas horas el acceso al complejo atómico de Vandellòs y reivindicar que el Gobierno central proponga un calendario para el cierre de las plantas nucleares en España.

Sabaté calificó de "insólito" que la presidenta del CSN asegurara el lunes, ocho meses después del incidente, haber perdido la confianza en la dirección de Vandellòs II y recordó que este órgano es el encargado de garantizar la seguridad de las instalaciones nucleares. El político pidió a título personal la dimisión de Estevan. El primer consejero del Gobierno catalán, Josep Bargalló, no ratificó la petición de Sabaté, pero sí exigió la entrada de la Generalitat en el CSN.

Estevan Bolea admitió en el Congreso que la dirección de Vandellòs II había "relajado" su política de seguridad y mantenimiento, pero no admitió responsabilidad del CSN en el caso. Joan Herrera, diputado de ICV, subrayó que la nuclear nunca realizó unas pruebas preceptivas en el sistema de refrigeración dañado en 1999. A juicio de Herrera, Estevan, que llegó al cargo en 2001 nombrada por el PP, dejó en el aire la respuesta a la pregunta de por qué el CSN no instó a la central a hacerlas. Por ello, le exige que admita su responsabilidad. Este mismo argumento es compartido por CiU, ERC y el PSC, que ven bien la reforma del CSN.

Greenpeace también se sumó ayer a la petición de dimisión de María Teresa Estevan Bolea, que dejará el cargo en octubre del 2006 por jubilación sin cumplir los seis años de mandato.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 27 de abril de 2005