Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra
Crítica:POESÍA

Del exilio y sus daños

Galardonado con el Premio Antonio Machado en Baeza, No he visto lo que he visto, de Virgilio Cara Valero, nos muestra a un poeta maduro, reflexivo, preocupado por los vínculos entre Historia y poesía.

No he visto lo que he visto es un poemario de estructura narrativa. Narra, poéticamente, una historia. Mejor dicho: da cuenta de varias historias en una que es colectiva y que se ha mostrado especialmente dolorosa: la del exilio de algunos de nuestros más relevantes intelectuales de los siglos XIX y XX. Virgilio Cara Valero (Granada, 1964) subtitula el libro Epistolario apócrifo e incluye en él una colección de cartas imaginarias de trasterrados como Moratín, Cernuda, Hinojosa, Max Aub, Ganivet, Juan Ramón, Altolaguirre, entre otros, se convierten, en virtud del ejercicio de lenguaje de Cara Valero, en los sujetos poéticos de una voz del siglo XXI. Dan sentido e interpretan una meditación sobre la identidad, sobre la pérdida de las raíces y sobre la soledad y la impotencia frente a las fuerzas que deciden el curso de la historia. El discurso es directo, machadiano, austero, casi conversacional, con un sentido del ritmo y del aliento lírico que elude el prosaísmo. El desarraigo vivido por los personajes conduce siempre a la soledad. Pero también da noticia de la muerte y del vacío. Así sucede en uno de los poemas más breves, parte a su vez de una carta apócrifa de Max Aub: en él se recrea una fotografía aparecida, durante la guerra civil, en un periódico. Se trata de un grupo de soldados. Cara escribe: "El lugar o la fecha ya no importan. / Con los ojos abiertos, todos miran / fijamente a la cámara. No saben /que han perdido su patria y están muertos". La diferencia reside en que, al contrario que los soldados de la fotografía, los intelectuales cuyas anécdotas dan sentido a cada poema sólo están muertos físicamente. La palabra en el tiempo de Machado (o la poesía como "intersección de lo intemporal con el tiempo", de Eliot) se impusieron a la muerte física y a los desmanes de la historia. El libro se cierra con un apéndice en el que se describen las experiencias reales de los supuestos autores de las epístolas. Libro extraño, terriblemente actual pese a las apariencias.

NO HE VISTO LO QUE HE VISTO

Virgilio Cara Valero

Hiperión. Madrid, 2005

61 páginas. 7 euros

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 16 de abril de 2005

Más información

  • Virgilio Cara Valero