Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:

La otra cara de la moneda

España tratará de aumentar su participación, pública y privada, en EADS

Frente al proceso desinversor en las empresas públicas desarrollado por los distintos Gobiernos durante las dos últimas décadas se encuentra una actividad "mimada" también por los responsables actuales, que no sólo no quieren abandonar, sino que están dispuestos a reforzar. Tratan de incrementar la participación española, tanto pública como privada.

Se trata de la industria aeronáutica enmarcada fundamentalmente en torno a Construcciones Aeronáuticas (CASA), que forma parte desde el año 2000 del grupo aeroespacial europeo, EADS, en el que la Sepi mantiene poco más del 5%, lo que ha permitido incorporar a la industria española a un importante número de programas con una participación que en muchos casos ha duplicado su presencia accionarial.

La participación privada española en el capital del grupo aeronáutico europeo -2%- debería duplicarse y equipararse a la pública

"No es admisible ni siquiera como hipótesis que el futuro de España en EADS sea el de un simple taller"

Airbus, la filial de aviones comerciales de EADS, es quizá el mejor ejemplo, y el A-380, el gigante que puede transportar hasta 800 pasajeros, su mejor bandera. Sin embargo, en el último proyecto, el A- 350 de menor tamaño, la participación española puede reducirse de nuevo al 5%, lo que ha servido de aliciente para que los responsables españoles se planteen de nuevo su presencia.

El plan industrial negociado a finales del 2003 y principios del 2004 recogía un acuerdo entre EADS y la Sociedad Española de Participaciones Industriales (SEPI) para regular las relaciones como accionista y los compromisos industriales, para los que se establecía una participación española que debía tender al 10%, por lo que no resulta de recibo que trate de reducirse ahora al 5% en el proyecto del A-350, a pesar de una presencia importante en el mismo de contratos derivados de proyectos anteriores.

Las intenciones de los responsables españoles y europeos son de reforzar tanto la participación pública como la privada, para lo que están previstas algunas actuaciones conjuntas entre los inversores españoles. La participación privada española en el capital de EADS, a pesar del tiempo transcurrido, apenas alcanza el 2% y según el presidente de la SEPI, Enrique Martínez Robles, debería situarse en torno al 5%, en igualdad con la participación pública.

Pero la dimensión española en EADS no sólo puede atravesar dificultades cuantitativas, sino también cualitativas. En el mismo acuerdo de finales de 2003 se consolida el centro de excelencia de composites -fibra de carbono- a desarrollar en España, que ya dispone de una tecnología punta en este ámbito y que debe tratar de defender las ventajas adquiridas, sobre todo frente a los fabricantes alemanes que también han incorporado esta producción.

Según Martínez Robles, no hay riesgos de desplazamiento de esta actividad hacia Alemania "si somos capaces de conservar nuestro alto nivel tecnológico y defender los compromisos". Además hay que desarrollar esa actividad en España tanto para su utilización en el entorno de EADS como fuera de él.

A pesar de la limitada presencia financiera española, en EADS parece que son conscientes de la importancia de los centros españoles, del esfuerzo del Gobierno español, la financiación de programas de I+D, nuestras compras de productos... "nuestra participación en la producción debe tener el mismo rango". Según Martínez Robles, "no es admisible ni siquiera como hipótesis que el futuro de España en EADS sea el de un simple taller".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 10 de abril de 2005