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El primer gran examen de Luis

España, en la que el técnico medita juntar a Raúl y De la Peña, se juega media vida el miércoles ante Serbia

Luis Aragonés vivirá el miércoles su primer gran reto al frente de la selección. Será en Belgrado, ante Serbia, el rival más serio del grupo, el que verdaderamente debe dar la medida de las posibilidades de un conjunto, el español, que no hace sino sembrar dudas. Llegan éstas cuando se comprueba que ha sido incapaz de ganar en la fase de clasificación a dos equipos como Lituania y Bosnia, inferiores a Serbia se mire por donde se mire, con las que empató. Pero llegan también tras lo visto el sábado ante la débil China, en un choque del que el propio seleccionador dijo que sería esclarecedor de cara a Belgrado. Y ante los chinos, Aragonés no dudó en juntar en el equipo a futbolistas como Xavi, Joaquín o De la Peña, más cercanos al arte que al sudor.

Con ellos al mando, España mostró a ratos un juego vistoso, nada exagerado, nada fuera de lo normal teniendo en cuenta los pobres argumentos del animoso rival. De la Peña creció por encima de todos y abrió el debate. No estaba el intocable Raúl, reservado por precaución, y Lo Pelat gozó de su oportunidad. Y estuvo enorme. "Está fuerte, más descansado que los demás". Así le valoró Luis, recordando que ha estado parado las últimas semanas, recuperándose de una lesión. Pero Raúl va a entrar en el equipo. Seguro. Así que sobra uno. Todo apunta a De la Peña, pero... Él seleccionador no da pistas. Resuelve la incógnita asegurando que "en un equipo todos los buenos jugadores tienen cabida", que es como no decir nada.

Pero el partido ante China dejó también algún detalle sospechoso. Sobre todo en la defensa, donde se vivieron algunos problemas en el juego aéreo, un asunto grave cuando por el área española merodearán el miércoles tipos como Kezman y, sobre todo, Milosevic. No le gustó a Aragonés. Como tampoco le convenció el regreso de Puyol a la derecha. "No es lateral", dijo tras el experimento. Por ello, se plantea confiar en el joven Sergio Ramos y devolver a Puyol al centro. Decida lo que decida, el partido pinta vital para la selección y, por añadidura, para Luis, del que en los últimos meses se han tenido demasiadas noticias por aspectos bien alejados del juego, como su denostada arenga a Reyes. Ahora toca que hablen el fútbol y los futbolistas, como hizo De la Peña el sábado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 28 de marzo de 2005