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Gallardón alarga 130 metros el nuevo túnel de O'Donnell por petición vecinal

El acceso al subterráneo quedará a la altura de la estatua de Espartero

El Ayuntamiento llevará la entrada del túnel de la calle de O'Donnell unos 130 metros más lejos de lo que preveía el proyecto inicial. Así venían reclamándolo los vecinos de los números 3 al 9 de esa vía, que apuntaron que situar la boca junto al cruce con la avenida de Menéndez Pelayo sólo permitía dejar un carril en superficie en sentido salida de Madrid, lo que congestionaría ahí el tráfico. La edil de Urbanismo, Pilar Martínez, visitó ayer las obras y allí mismo decidió cambiar el plan. Ahora la entrada al túnel estará cerca del cruce de O'Donnell con Alcalá, cerca de la estatua ecuestre de Espartero.

Los vecinos de los bloques 3 a 9 de la calle de O'Donnell venían visitando con frecuencia la caseta de información de las obras de prolongación del túnel, situada en la avenida de Menéndez Pelayo, frente al parque del Retiro. Primero fueron de uno en uno.

En el puesto del Servicio de Información y Atención al Ciudadano pueden contemplar la maqueta que refleja el proyecto, pero también exponer sus quejas y sugerencias. Y la más recurrente era la necesidad de alejar la entrada al túnel, explicó ayer Patricia, que atiende el puesto. Para cuando lo comunicó a la Concejalía de Urbanismo, ya habían planteado esta opción unas 25 personas. Desde entonces, los vecinos se han unido y tenían previsto presentar un escrito conjunto al Ayuntamiento, con un proyecto alternativo supervisado por uno de ellos, que es arquitecto. Pero ya no hará falta.

La concejal de Urbanismo, Pilar Martínez, y el coordinador de Infraestructuras, Manuel Melis, visitaron ayer las obras, con la idea de valorar sobre el terreno la petición de ampliar el trazado 130 metros y decidieron que la solución planteada era mejor.

El presupuesto de las obras de prolongación del túnel en su conjunto es de 22,4 millones de euros. La modificación supondrá cuatro millones más. Melis explicó además que esa prolongación del túnel no va a incidir en la duración de las obras, que deberán estar terminadas en marzo del año 2006.

El proyecto ahora renovado sólo dejaba un carril en superficie en el tramo entre el paseo del Duque de Fernán Núñez, en el Retiro, y la avenida de Menéndez Pelayo. Como es una vía por donde además circulan muchos autobuses, la congestión de tráfico estaba asegurada: bastaba que los semáforos de Menéndez Pelayo cerraran el paso a los vehículos que se incorporan a esta vía para que el colapso de coches llegara hasta la Puerta de Alcalá.

Ahora la entrada al túnel estará más abajo, también frente al parque del Retiro, pero en el cruce entre O'Donnell y la calle de Alcalá, muy cerca de donde está la gran estatua ecuestre del general Espartero. En ese punto hay más espacio para permitir la construcción de dos carriles en superficie, pegados al Retiro, y otros tantos en el subterráneo, pues uno de ellos podrá discurrir por debajo de la isleta que separa O'Donnell de Alcalá. Además, a esa altura de la calle el impacto acústico sobre las viviendas es menor, pues los bloques están más separados de la boca del túnel. "Los vecinos tenían otro problema, porque el cruce de peatones quedaba a la altura del paseo de Fernán Núñez, lo que les obligaba a dar mucha vuelta para poder entrar al Retiro o simplemente cruzar la acera", explica la persona que atiende la caseta.

La modificación del proyecto permite mantener ese cruce en su situación actual, frente a la calle de Aguirre. "También han solicitado que la valla que rodea la entrada al túnel no sea azul como en la maqueta, sino más acorde con el entorno", agrega.

Aprovechando su visita, la concejal se interesó por el avance de las obras, en plena fase de construcción de los pilotes de hormigón que anclarán los laterales del subterráneo. Van a construirse 17.760 y están colocándose a 15 metros de profundidad. A finales de junio está previsto que estén instalados y, entonces, comenzará la construcción de la losa de la cubierta, que durará hasta primeros de julio, según le explicó a la edil Joaquín María, subdirector general de Infraestructuras. Sólo entonces comenzará la excavación del túnel en sí, que llevará todo el verano y terminará a mediados de octubre.

El túnel de O'Donnell, una de las principales arterias de salida de la capital, tiene un tráfico medio de 35.000 vehículos diarios, que en su mayoría procede del cruce de la calle con Alcalá. Cuando terminen estas obras, tendrá una longitud de 1,4 kilómetros, de los que 1.092 metros serán nuevos. Eso permitirá conectar directamente la calle de Alcalá con la M-30 norte y sur y con la M-23, que comunica con la M-40. Todo ello sin semáforos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 23 de marzo de 2005