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La Generalitat afirma que si no hay Estatuto será un fracaso de Zapatero

El Gobierno catalán exige "responsabilidad" al ministro Jordi Sevilla

El consejero de Relaciones Institucionales catalán, Joan Saura, reprendió ayer al ministro Jordi Sevilla por sus declaraciones en las que advertía sobre el peligro de que del proceso de reformas estatutarias saliera "un frankenstein" por la combinación de diferentes "modelos a la carta". Saura exigió a Sevilla "responsabilidad y lealtad institucional" y advirtió de que si fracasa la reforma estatutaria catalana "será una gran derrota del Gobierno de Zapatero".

Las continuas declaraciones del ministro de Administraciones Públicas sobre las reformas estatutarias son vistas por el Gobierno catalán como una intromisión en la ponencia parlamentaria que elabora el borrador del nuevo texto. Tanto es así que, ayer, Saura exigió a Sevilla que sea "más cuidadoso" con sus palabras y que deje de utilizar los medios de comunicación para hablar de las relaciones entre los dos Gobiernos y opte por conversaciones "de ámbito institucional".

Asimismo, Saura sostuvo que Cataluña no aceptará un Estatuto que "no signifique más poder político". "No haremos un Estatuto para que todo continúe igual", insistió y preguntó a Sevilla que "si no quiere que haya más competencias ni otro sistema de financiación, ¿de qué hablamos?".

El consejero volvió a pedir al Gobierno central que aclare "qué modelo de Estado quiere" en lugar de dedicarse a "tirar pelotas fuera sobre lo que se aprueba en el Parlamento". Según Saura, "más allá de las buenas palabras de Zapatero" no hay una definición del modelo de Estado por parte del Ejecutivo central ni tampoco "argumentos sólidos" para oponerse a las reformas planteadas.

El Gobierno catalán también se mostró molesto por las palabras de Sevilla hablando de un supuesto uso abusivo del artículo 150.2 de la Constitución para la transferencia de competencias a Cataluña cuando "sólo lo pedimos" para las competencias en inmigración, nuevas tecnologías, audiovisual y consultas populares y todo ello "dentro de la Constitución", recordó Saura.

El consejero de Relaciones Institucionales catalán llamó al ministro para obtener explicaciones sobre sus palabras y solicitarle una reunión urgente. Sevilla le garantizó que, cuando citó a Frankenstein en su discurso del pasado miércoles no se refería al Estatuto catalán, sino al plan Ibarretxe y a sus incorporaciones inspiradas en los modelos canadiense y alemán.

Sevilla aseguró que sus palabras se habían malinterpretado y se comprometió a hacer una aclaración pública. Ésta llegó poco más tarde, cuando Sevilla ratificó el compromiso del Gobierno con las reformas estatutarias y aseguró que, en el caso de Cataluña, "el Estatuto se aprobará a la primera". También reafirmó la promesa de Rodríguez Zapatero de apoyar el texto que apruebe la Cámara catalana por amplia mayoría: "Los compromisos del presidente son los más importantes", afirmó.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 19 de marzo de 2005