Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:

El fútbol se levanta contra el racismo

El CSD dicta 31 medidas, con la aprobación de todos los estamentos, para acabar con la lacra

El fútbol español se conjuró ayer contra el racismo, una lacra que últimamente prolifera en los terrenos de juego. "El fútbol quiere decir un no rotundo al racismo y a la xenofobia", fue el mensaje que lanzó el secretario de Estado para el Deporte, Jaime Lissavetzky, en el acto de la firma del Protocolo de Actuaciones contra el Racismo, la Xenofobia y la Intolerancia, que presidió en la sede del Consejo Superior de Deportes.

El mundo del fútbol, representado por la Federación Española; los clubes de la Liga Profesional -de los 41 existentes, 20 estuvieron presentes, 19 se adherieron y sólo el Levante y el Celta no se pronunciaron-; los jugadores, por medio de su sindicato, la AFE; los entrenadores, los árbitros y los aficionados, así como altos cargos de los ministerios de Educación, de Interior y de Trabajo y Asuntos Sociales, suscribieron un documento con 31 medidas para la prevención, el control y la sanción y represión de cualquier acto violento en los estadios españoles.

Lissavetzky, flanqueado a un lado por los presidentes de la Federación, Ángel María Villar, y del Real Madrid, Florentino Pérez, y al otro por los de la Liga Profesional, José Luis Astiazarán, y del Barcelona, Joan Laporta, presentó el acto y lo valoró como "un día importante para el fútbol y el deporte en general en su deseo de representar un elemento de unión y no de disgregación. De ahí, esta foto de familia [en referencia a la masiva representación de dirigentes en la cita]".

El secretario de Estado anunció que el Protocolo, en cuya elaboración ha destacado Ramón Barba, subdirector del departamento de Deporte Profesional en el CSD, entraba en vigor ayer mismo. "Esto [por la lucha contra el racismo] va en serio", añadió Lissavetzky; "todos los partidos con representación parlamentaria están trabajando en ese sentido. Tenemos su apoyo político".

El Protocolo consta de 31 medidas, divididas en tres apartados: prevención, control y represión y sanción de los incidentes racistas.

Entre las medidas de prevención destacan:

- La suspensión de los partidos. Los árbitros tienen a partir de ahora la facultad para suspender los partidos cuando, agotadas todas las vías, consideren que los incidentes racistas revisten suma gravedad. Además, reflejarán en las actas todos los sucesos de este tipo.

- Supresión de las barreras para los inmigrantes. Los firmantes del Protocolo se comprometen a eliminar las barreras a los extranjeros para que puedan participar en las competiciones nacionales. Y el CSD y la Secretaría de Estado de Inmigración, a cambiar la normativa para facilitar ese proceso.

- Prácticas del fomento de la deportividad. La Federación, la Liga y los clubes se comprometen a aplicar de forma inmediata, entre otras prácticas, la salida conjunta al terreno de juego de los árbitros y de los jugadores de ambos equipos y el saludo de todos ellos antes y al final de los partidos.

En cuanto al control de los culpables, el Protocolo se fija en:

- El uso de las videocámaras y de la videovigilancia. Se pretende optimizar su utilización para identidicar a los culpables.

- Plan de intervención. Comprende el conocimiento de la distribución por clubes y la ubicación en los estadios de los participantes en los incidentes.

- Atenuantes para los clubes. La responsabilidad de los clubes, a la hora de las sanciones, será atenuada e incluso eximida cuando los espectadores colaboren en la localización e identifación de los culpables.

Las medidas de represión y sanción, entre otras, se extienden:

- Máximo rigor: La normativa a aplicar, en su máximo rigor y de forma inflexible, será la de orden público.

- Antecedentes para socios y abonados. Los clubes se comprometen a adoptar medidas disciplinarias internas contra sus socios y abonados implicados en incidentes racistas. Se obligan a condicionar la concesión de esos títulos a quienes estén limpios de esos actos; a impedir el acceso y expulsar de los campos a quienes inciten, participen o hayan participado en esa clase de incidentes, y también a cancelar los abonos cuando sus titulares sean sancionados por esos motivos.

- Acciones legales contra la simbología xenófoba. Los clubes emprenderán acciones legales contra las páginas web que, utilizando sus escudos, muestren simbología xenófoba en sus mensajes, así como contra quienes la exhiban en lugares públicos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 19 de marzo de 2005