OPINIÓN DEL LECTORCartas al director
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Noches en vela

Jueves 10 de marzo. Todavía faltan días para el comienzo oficial de las Fallas, pero mi calle ya está ocupada. Esta noche han instalado una gran carpa que la llena casi en su totalidad y ya hay muchas vallas amenazantes por doquier. No se trata de una de las conocidas fallas monumentales que atraen a cientos de turistas, se trata de una de las de las últimas categorías y que es el pretexto para que unas decenas de socios organicen su fiesta particular en esta calle. En lo tocante a molestar a los vecinos esta falla no quiere ir a la zaga a las de más renombre de la ciudad.

Sábado 12 de marzo. Son las doce y media de la noche. No hay ningún acto previsto en la falla. El único indicio es que hay un palet con sacos de arena preparado para cuando haya que colocar la falla. Los falleros se han ido a ver el castillo, o la cabalgata del ninot, pero han procurado dejar la calle cerrada para poder aparcar ellos como quieran. También han tenido la previsión de dejarnos programada una selección musical (El Titi, Manolo Escobar, incluso El Fary) a gran potencia para que no les echemos en falta.

Fallas: Cuatro noches en vela. No sé si el Ayuntamiento que nos invita a pasar cuatro noches en vela se hará cargo de la responsabilidad civil o al menos nos dará un justificante si uno de esos día laborables, tras una de las noches en vela nos dormimos mientras trabajamos. Sí, algunos trabajamos en los días de Fallas.

Esta semana he recibido el aviso para el pago del Impuesto de Bienes Inmuebles. Digo yo, ¿podría deducirme el porcentaje correspondiente a los días en que prácticamente no puedo utilizar una parte importante de mi calle? Y eso sin contar el resto de molestias o los riesgos que me hace correr mi propio Ayuntamiento por la pólvora, la cremà, o las dificultades de acceso de los servicios de urgencias. ¿Habría alguna posibilidad de celebrar estas fiestas sin molestar tanto? ¿Sería posible un recinto ferial como en Sevilla o un Fallódromo como en Río de Janeiro.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0018, 18 de marzo de 2005.