Crítica:JAZZ | Dave Douglas & Nomad
Crítica
Género de opinión que describe, elogia o censura, en todo o en parte, una obra cultural o de entretenimiento. Siempre debe escribirla un experto en la materia

Jazz de altura

Tenía que ser el Johnny. Tenía que ser Dave Douglas. Un concierto como el del lunes sólo podía haber tenido lugar en el templo madrileño del jazz y su protagonista no podía haber sido otro sino el trompetista y compositor más apetecible de una intelligentsia que, en su caso, además de moderna, es realmente inteligente. Vanguardia, sí, pero de la que arrastra al oyente en lugar de asustarle. Diversión por la vía de la sofisticación.

Douglas vino a presentar su nuevo disco temático, Mountain pasajes, pensado para ser interpretado en las alturas y al aire libre y no en recinto cerrado y a 600 metros sobre el nivel del mar. Para ello, se trajo a lo que más se parecía a un conjunto de cámara que a un combo de jazz. Cinco instrumentistas de personalidad acusada y tan exóticos como puedan serlo un violonchelista neoyorquino-albanés de 27 años y un batería que enrosca el estilo de las marchin bands con el free jazz.

Dave Douglas & Nomad

Dave Douglas, trompeta; Michael Moore, saxo alto, clarinete, clarinete bajo; Marcus Rojas, tuba; Rubin Kodheli, violonchelo; Tyshawn Sorey, batería. Colegio Mayor San Juan Evangelista. Madrid, 14 de marzo.

Los sentó en corro y les puso a tocar a pelo una música que arranca en las calles de Nueva Orleans y termina en el loft neoyorquino; maneras clásicas y aires circenses... Todo parecía estar atado y bien atado y, sin embargo, la sensación era la contraria. El mérito habrá de adjudicársele tanto a quien concibió semejante portento como a quienes lo interpretaron en noche tan memorable.

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