Una urbanización de lujo reclama independizarse del municipio de Algete

Algete está gobernado por el PSOE, mientras que los vecinos de la urbanización votan al PP

Los vecinos de la urbanización Ciudad Santo Domingo han presentado ante la Comunidad de Madrid un expediente, avalado por 2.000 firmas, para segregarse de Algete. El pleno municipal ya ha dicho no a la propuesta, pero es el Gobierno regional el que tiene la última palabra. El alcalde de Algete, el socialista Jesús Herrera, está indignado con el intento secesionista. La urbanización Santo Domingo está compuesta en un 90% por chalés unifamiliares de lujo, entre pinos y encinares. Esta zona residencial fue construida a finales de los años sesenta en el término de Algete. Sus 3.000 habitantes censados tienen una renta per cápita tres veces superior a la de los residentes en el casco urbano de Algete (16.000 personas).

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La urbanización Santo Domingo se sitúa junto a la A-1 y dista 14 kilómetros del centro de Algete. Según su página web (www.ciudadsantodomingo.com), es una zona residencial de 280 hectáreas en la que hay 830 chalés, 8 adosados, 12 bungalows y 5 edificios de pisos. En total, 850 viviendas con "iglesia, colegio público, club deportivo, pubs, restaurantes, dos bancos, oficina de Correos, clínica veterinaria, tiendas de moda, locales especializados en el mantenimiento de piscinas, gimnasio...". Los chalés se alzan en parcelas independientes rodeadas de amplios jardines de césped. Todo ello, "protegido por un servicio de seguridad permanente, porque es una "urbanización tranquila, divertida y de gran afición musical y deportiva. Es perfecta para todas las edades", dice la página web.

Este núcleo urbano de Algete, según el alcalde, es "el principal vivero de votos del Partido Popular en la localidad". "Podríamos ser egoístas y apoyar la segregación, porque esto nos daría la mayoría absoluta; pero sería una irresponsabilidad dividir el municipio". El Ayuntamiento de Algete tiene 17 concejales: 8 son del PSOE, 8 del PP (incluido uno de Unión de Santo Domingo, en coalición) y uno de IU.

José Ramón González Pan, el único edil de Unión de Santo Domingo (USD), afirma que el intento segregacionista es consecuencia del "abandono" que sufre la urbanización. "No tenemos ni agua potable en las casas, ya que tiene un alto nivel de arsénico. El Canal de Isabel II no nos abastece". Según González Pan, esta parte de Algete carece de piscina cubierta, casa de cultura y juventud. "Pagamos, pero no hay servicios", afirma.

En noviembre de 2003, el asunto de la segregación llegó, incluso, al pleno municipal. El PSOE e IU votaron en contra de la separación, seis de los ocho concejales del PP se abstuvieron, y otros dos votaron a favor. Pero esta votación sólo es uno de los pasos previos a la tramitación del expediente, ya que la Comunidad de Madrid tiene la última palabra.

Mientras tanto, los vecinos rebeldes han creado una comisión de segregación. En la página web de la zona residencial se puede, incluso, obtener el cuestionario. Fuentes municipales admiten que han reunido casi 2.000 firmas. González Pan asegura que el 80% de los residentes en la urbanización apoyan decididamente la separación.

El antecedente de Manjirón

El último expediente de segregación que llegó a la Dirección General de Administración Local de la Comunidad venía firmado por el pleno de Manjirón. Sus 400 vecinos, divididos en tres núcleos urbanos (Manjirón, Paredes de Buitrago y Serrada de las Fuentes) acordaron separarse y volver a la situación que disfrutaban en 1975, cuando la entonces Diputación Provincial de Madrid decidió unir los tres núcleos urbanos, hasta entonces independientes.

En 2003, el Gobierno de Alberto Gallardón anunció que denegaba la independencia de las tres zonas dada la "inviabilidad de los municipios que resultarían de la segregación, por carecer de base poblacional y de recursos suficientes". Mangirón tiene 224 habitantes y una pedanía; Cinco Villas, de 25 vecinos; Paredes de Buitrago, 133, y Serrada, 66, según el padrón.

Pero el caso de Ciudad Santo Domingo no es tan claro. La Ley 2/2003, de Administración Local de la Comunidad de Madrid, establece que se podrá conceder la segregación de un núcleo urbano cuando tenga más de 1.000 habitantes, esté a más de dos kilómetros del casco urbano, pueda ser viable económicamente y la segregación no produzca una reducción "de la calidad de los servicios o de la capacidad de gestión del municipio matriz". El Gobierno, previa consulta con el Consejo de Estado, deberá responder antes de un año a la petición.

"Pero no van a conseguir segregarse, porque la legislación es muy clara", dice Herrera. "Para que un núcleo se segregue, es necesario que demuestre que las dos partes tengan viabilidad económica. Y eso es imposible. El Ayuntamiento les recoge la basura, asfalta sus calles, les da cobertura policial y todos los servicios posibles. A lo mejor creen que ellos solos podrían costear todos estos gastos. Es un absurdo. Muchos de los que están a favor de la segregación se muestran en contra de la construcción de una residencia de la tercera edad con el argumento de que no quieren ver el paso de coches fúnebres. Un municipio precisa un cementerio, ¿qué harán estos vecinos si se segregan?, ¿mirarán a otro lado?".

Tanto la Comunidad como el PP de Algete han declinado hacer declaraciones. El Gobierno regional alega que es un expediente en tramitación, mientras que el PP rechaza opinar "hasta que la Comunidad se pronuncie". Fuentes populares admiten que el partido está "dividido por este asunto". "Si vota en contra de la segregación, perdería apoyos en Ciudad Santo Domingo. Si vota a favor, le pasaría lo mismo en Algete. Su situación es muy incómoda", explican.

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 05 de marzo de 2005.

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