Tribuna:REFERÉNDUM EUROPEO | La campaña en Andalucía
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Votar sí por Andalucía

Europa, o más exactamente, la Unión Europea, es para la mayoría de los ciudadanos españoles un asunto de vital importancia, ya que cada día influye más en nuestra realidad más cotidiana. Una influencia a la que no escapa Andalucía. Nadie debería, por tanto, ser indiferente a la evolución y desarrollo de las políticas e instituciones europeas. Somos conscientes de que informándonos sobre lo que se decide en Bruselas encontraremos claves que nos ayudarán a entender nuestro entorno más inmediato en lo político, social y económico, ya que somos, al mismo tiempo y de forma complementaria, ciudadanos andaluces, españoles y europeos.

Cada vez más, en Europa se deciden cosas que afectan a nuestra vida diaria. De hecho, en la gran transformación histórica que ha vivido Andalucía desde el año 1986 ha tenido mucho que ver la Unión Europea. No en vano, nuestra comunidad ha recibido desde entonces fondos por valor de más de 54.000 millones de euros. Las ayudas europeas también han creado 33.000 empleos anuales en Andalucía, que desde el año 2000 ha concentrado el 13 por ciento del total de ayudas europeas para la pesca, 485 millones de euros en total.

No son sólo datos fríos y numéricos. Son datos que reflejan de qué modo el devenir diario de los andaluces, y las políticas que aquí se aplican, dependen directamente de Bruselas.

Para una comunidad tan turística como la andaluza es importante saber y tener presente que el 74% de los turistas extranjeros que visitaron Andalucía en 2003 provenía de países de la Unión Europea. Tampoco se nos debe escapar que algunos de los grandes proyectos de infraestructura como la Autovía A-92, la Jerez-Los Barrios, la Autovía del Mediterráneo, las líneas de Alta Velocidad Madrid-Sevilla y Córdoba-Málaga o la desaladora de Carboneras, en Almería, han podido asumirse gracias a los fondos de la UE.

Nadie puede poner en duda que el hecho de pertenecer a Europa ha sido un éxito para todos los andaluces y andaluzas. Ha supuesto hacer realidad el sueño de generaciones de españoles que miraban a Europa como un referente democrático y de desarrollo económico y social. Ha sido, sin duda, la historia de un triunfo en todos los campos, que nos ha permitido convertirnos en una sociedad moderna, capaz de afrontar con optimismo e ilusión los retos que nos depara el siglo XXI y que en Andalucía los materializamos a través de la Segunda Modernización, puesta en marcha ya por el Gobierno de la Junta de Andalucía, que preside Manuel Chaves.

Ahora se trata de dar un nuevo paso. Todo ello nos debe llevar a reflexionar sobre cómo participar en la definición de nuestro futuro en un nuevo horizonte de dimensión europea. Es una condición radicalmente nueva, que amplía nuestro entorno como ciudadanos y que no termina ni en los Pirineos ni en las costas gaditanas.

Lo que debemos tener presente en este momento es que con esta Constitución se inicia una nueva etapa en el proceso de construcción europea. Más allá del caudal ingente de recursos que hemos recibido gracias al modelo de solidaridad intracomunitaria, Europa, durante estos años, ha sido un elemento de transformación excepcional que ha posibilitado los cambios sociales, económicos y políticos que tanto anhelábamos los españoles en general y los andaluces, en particular.

Hoy, con la celebración del referéndum, tenemos una nueva cita con Europa. El 20 de febrero no sólo significa un sí a la Constitución, sino que implica un respaldo a la construcción de Europa. Entre las muchas virtudes de la Constitución, destaca el gran avance que supone para los ciudadanos europeos poder contar con un solo texto que, por primera vez, define en qué consiste la Unión Europea. Además, se consagran valores fundamentales como el pluralismo, la no discriminación, la tolerancia, la justicia, la solidaridad y la igualdad entre hombres y mujeres. Supone un avance sin precedentes, de hecho es la primera vez en la Historia que a escala continental se garantiza a sus ciudadanos el cumplimiento de sus derechos.

De la misma forma, la Constitución Europea consolida un modelo de convivencia que los andaluces debemos seguir defendiendo, ahora más que nunca, precisamente porque formamos parte de un cuerpo político en el que viven ya 450 millones de personas, procedentes de 25 países, cuyas realidades sociales, económicas y culturales son muy diversas.

Está claro que con la Constitución Europea los españoles, y por tanto los andaluces, ganamos más democracia, más libertad, más seguridad y más solidaridad y no podemos sentirnos ajenos a un texto que nos permitirá seguir construyendo y haciendo realidad el sueño europeo que estamos viviendo con tanta intensidad y optimismo. Votar sí es también votar por Andalucía.

Luis Pizarro es secretario de Organización del PSOE de Andalucía.

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