Las personas solas ya representan el 16% de los candidatos a adoptar

La mayoría de los adoptantes sin pareja son mujeres de clase media alta

Adoptar un niño en solitario ha dejado de ser tabú en Cataluña. De cada 100 personas que inician un proceso de adopción, 16 lo hacen declarando que no tienen pareja, una cifra que no deja de crecer año tras año. El perfil de estas personas es, según, el Instituto Catalán de Acogida y Adopción, el de una mujer de más de 35 años con estudios superiores y de profesión liberal. Sin embargo, también algunos hombres se lanzan al reto de la adopción.

Respondiendo a la pregunta parlamentaria de la diputada de CiU Núria de Gispert, la consejera de Bienestar y Familia, Anna Simó, afirma que el 16% de los candidatos a adoptar un niño en 2003 eran personas solas, un índice tres puntos superior al registrado en 2002. En cuanto a adopciones consumadas, el 13% de las registradas aquel año fueron realizadas por personas solas.

El fenómeno, que no es nuevo pero se ve incrementado año tras año, ha obligado al Instituto Catalán de Acogida y Adopción (ICAA) a intensificar relaciones con los países que no impiden que niños nacidos en su territorio sean adoptados por solteras o solteros. "Países como Nepal impiden adoptar a personas que no estén casadas desde hace al menos cinco años", recuerda la directora del ICAA, Rosa Beltran.

El perfil de los adoptantes sin pareja declarada es, según Beltran, bastante claro: "Es el de una mujer de más de 35 años, con ingresos bastante altos y una buena situación laboral, que no tiene o no ha encontrado la pareja que buscaba". Los hombres son muy minoritarios, aunque, según Beltran, "siempre hay alguno que se decide a adoptar".

Adoptar en solitario es también la estrategia de algunos homosexuales, con o sin pareja, que quieren tener hijos. Suelen declarar que no tienen pareja, ya que ello les cerraría la puerta en muchos países, como China, que llega a exigir un certificado jurado de que la persona adoptante no es homosexual. Situaciones como ésta han desempeñado un importante papel en el giro de la política del Gobierno en lo que a adopciones por parte de homosexuales se refiere.

"No podemos cerrar los ojos ante la evidencia de que un número más o menos importante de niños son adoptados por personas homosexuales que deben ocultar que tienen pareja para poder adoptar", explica la directora del ICAAS. "Ante esta situación, lo mejor que podemos hacer para garantizar el bienestar de los niños es retirar los impedimentos que pesan sobre los homosexuales y evaluar a los dos miembros de la pareja antes de emitir un certificado de idoneidad".

Una vez que obtengan este certificado, las parejas homosexuales que opten por la adopción internacional deberán encontrar un país que no se lo impida. "En estos momentos uno de los países más tolerantes en este aspecto es Brasil, que, sin permitir estas adopciones de forma explícita, tampoco pone grandes impedimentos", explica Beltran.

Pero no sólo los homosexuales pueden tener problemas para adoptar en según qué países. Las mujeres solas, las parejas de hecho y los matrimonios con menos de tres años de antigüedad tienen serias restricciones en India o Burkina Fasso, por ejemplo. En estos casos, la mejor opción, aunque también la que lleva más tiempo, es la adopción o el acogimiento temporal de un niño de nacionalidad española.

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 09 de enero de 2005.