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Entrevista:DANUTA HÜBNER | Comisaria de Política Regional

"Es un error reducir los fondos regionales"

Como comisaria de Política Regional, a Danuta Hübner (Nisko, Polonia, 1948) le ha correspondido uno de los puestos más complicados en Bruselas cuando la UE debe pactar el nuevo marco financiero para el periodo 2007-2013. España es el país que más se juega en esta batalla y, dentro de unos días, la comisaria viajará a Madrid para hablar con miembros del Gobierno. Economista, políglota y, por encima de todo, europeísta, Hübner cree que recortar el capítulo de las ayudas europeas será un error.

Pregunta. ¿Qué contesta a los países contribuyentes netos que quieren reducir el dinero dedicado a la Unión?

Respuesta. Que no se puede hacer más Europa con menos dinero. Perderemos una oportunidad enorme si no aportamos dinero para que los nuevos países que acaban de incorporarse a la UE tengan un crecimiento más rápido, más demanda y más empleo, algo que repercutirá en beneficio de toda Europa. Los ahorros pueden tener consecuencias muy negativas. Lo que puede ganarse es mucho menos de lo que puede perderse.

"España podría perder más del 30% de los fondos que recibe ahora por la ampliación"

"No se puede hacer más Europa con menos dinero. Perjudicaría al crecimiento económico"

P. Para los nuevos y para los antiguos socios de la Unión que aún tienen regiones poco desarrolladas.

R. También hay que mantener el apoyo a esas regiones. Así consta en la propuesta de la Comisión Europea, porque es una propuesta muy bien equilibrada que atiende los problemas de los nuevos y de los antiguos Estados de la Unión.

P. Quienes defienden los recortes presupuestarios en la UE piensan de inmediato en reducir los fondos regionales.

R. Sí, algunos piensan que ese capítulo es el principal candidato para ser recortado, pero quiero decir que es un error grave porque, con ahorros en política de cohesión, perderíamos las oportunidades que hoy tenemos en Europa para crecer y lograr una economía europea más competitiva.

P. ¿Y qué les dice a los dirigentes de países que, como el suyo, Polonia, sostienen que esas ayudas deben concentrarse en los nuevos socios del club?

R. No, no dicen eso exactamente, sino que deben concentrarse en los menos desarrollados, tanto nuevos como antiguos. La Comisión propone un reparto para todos: prácticamente la mitad de esas ayudas sería para los nuevos y la otra mitad para los antiguos, incluida España. Es el reparto previsto para el nuevo Fondo de Convergencia, el que incluye las ayudas para las regiones menos desfavorecidas denominadas Objetivo 1

[con una renta por habitante por debajo del 75% de la media de la Unión].

P. Pero los nuevos querían que constase en las conclusiones de la última cumbre que los fondos se concentrarían en los socios recién llegados.

R. Yo no lo he visto así. Todos los países nuevos con los que yo he hablado apoyan, por ejemplo, que haya un periodo transitorio de ayudas para las regiones de antiguos países que ya no serán Objetivo 1 porque, al haber entrado naciones más pobres, tienen ya un mayor nivel de renta media, pero sólo estadísticamente. Esos países entienden que la solidaridad es para todos.

P. Los países ricos, contribuyentes netos, se oponen a que haya dinero para las regiones perjudicadas por el efecto estadístico.

R. Ellos buscan argumentos para recortar. Uno de ellos es que la política regional no puede ser un subsidio permanente, pero no es cierto, porque hay una gradualidad en esas ayudas. Puedo entender a los contribuyentes netos, porque algunos también tienen problemas macroeconómicos, de déficit, pero los recortes que buscan no pueden hacerse a costa de las ayudas regionales.

P. Con la propuesta de la Comisión, España será ya el país que más pague por la factura de la ampliación. Entre regiones que salen del Objetivo 1 de forma natural y las del efecto estadístico, perderá más del 30% de los fondos que recibe ahora (unos 7.000 millones al año).

R. Sí, puede ser, pero no disponemos de las proyecciones con cifras concretas.

P. También perderá seguramente el Fondo de Cohesión (unos 1.100 millones al año en estos momentos). España exige un periodo de transición también para este capítulo.

R. Sí, pero ni los reglamentos ni el Tratado lo prevén. No hay precedentes. Irlanda dejó de percibir ese fondo sin transición.

P. Usted irá pronto a España para hablar con las autoridades sobre estas cuestiones. ¿Qué les dirá?

R. Que estamos en el comienzo de las negociaciones. Todos los países deben debatir juntos qué quieren hacer en Europa y, luego, decidir cuánto dinero será necesario. España debe participar en esa discusión, pero no provoquemos más divisiones en la UE. Todos tenemos que pagar algo por la ampliación, y España también. Y les diré que deben pensar en proyectos, en programas para algunas regiones que quizás van a recibir fondos estructurales por última vez.

P. Mientras, Reino Unido propone que el reparto de fondos se haga de acuerdo con el nivel de renta nacional, no regional, y eso sería una catástrofe para España. Perdería todo.

R. No puede ser. Estamos hablando de política regional y, si uno lee los Tratados, verá que es obligatorio para la Unión equilibrar el nivel de desarrollo de las regiones europeas. Incluso hay programas para potenciar con fondos la cooperación entre regiones de diferentes países.

P. A España se le critica en Bruselas por haber invertido casi todas las ayudas en cemento, en infraestructuras, y poco en valor añadido.

R. El cemento tuvo su momento. Me acuerdo cuando visité por vez primera España en los setenta, como estudiante. ¡Cómo ha cambiado! Ahora sí tiene la infraestructura necesaria para desarrollar su economía. Hoy, en Polonia, hay regiones que no pueden desarrollarse porque son de difícil acceso. En España, será normal que ahora invierta más en ciencia, investigación, educación y competitividad, pero la base es la infraestructura. España hizo lo correcto.

P. Algunas regiones españolas serán o no Objetivo 1 según los años que se tomen para las referencias estadísticas. ¿Cuáles se tomarán?

R. Efectivamente. Serán los tres últimos años disponibles. En enero de 2005 tendremos ya las de 2003. Con los datos de 2001, 2002 y 2003, el resultado más probable será: de las diez regiones españolas que hoy son Objetivo 1, saldrán por efecto estadístico Asturias, Murcia y Ceuta y Melilla y, por consecuencias naturales, Castilla y León, Valencia y Canarias. Las regiones que pueden sufrir más son Cantabria, que salió ya del Objetivo 1, y Castilla y León, porque tiene que acomodarse a la nueva situación. Pero son víctimas de su éxito. Ya están más desarrolladas.

P. ¿Cuándo se podría alcanzar un acuerdo?

R. Debe ser en junio próximo para que la Comisión tenga tiempo para desarrollar reglamentos y programas. Si no, en el segundo semestre de 2005, con Reino Unido presidiendo la UE, será muy difícil. Y en 2006 será también complicado porque habrá elecciones en países muy importantes.

P. ¿Tiene hoy alguna justificación el "cheque británico"?

R. Es una cuestión complicada. Todos queremos que los ingleses se integren más en Europa, acepten la Constitución de la UE, entren en el euro..., y es difícil decirles a la vez que deben plantearse si el cheque se mantiene o no.

P. ¿Se resolverían algunos de los problemas presupuestarios de la UE con un impuesto europeo?

R. Cuando uno habla de impuestos, la reacción ciudadana es negativa, pero estoy a favor de un impuesto europeo que sustituya al sistema existente.

P. En esta Comisión de 25 personas, sólo hay siete mujeres. ¡Vaya ejemplo en la institución de la UE más visible!

R. Sí, no hay muchas mujeres. La proporción natural sería el 50%, pero no me gusta que haya una norma al respecto, sino que se produzca de forma natural.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 26 de diciembre de 2004