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La empresa del derrumbe de Granada se exculpa del accidente mortal

El responsable de la empresa Alsa, que empleaba el ecuatoriano fallecido el martes tras el derrumbe de un muro de un edificio en demolición de la Cuesta Gomérez de Granada, dijo el vierens que asume la responsabilidad de emplear ilegalmente a este inmigrante, pero no la derivada del accidente. Alfonso Sances Sabio, que quedó en libertad después de prestar declaración judicial tras ser detenido por la Policía Local, dijo que, aunque intentó en dos ocasiones arreglar la situación laboral de la víctima, Guillermo Estalin, de 29 años, las trabas administrativas se lo impidieron. Decidió emplearle para "ayudarle económicamente", como hizo en otras ocasiones.

Sances dijo contar con dos justificantes que reflejan su intento de regularizar la situación profesional, como encofrador, del ecuatoriano, al que conocía "desde hace dos o tres años" y al que definió como un buen muchacho y muy trabajador".

El empresario fue detenido en un centro comercial de Granada por la Policía Local, que, según manifestó, lo detuvo por iniciativa propia y con carácter "preventivo" por considerarlo autor de un delito contra el derecho de los trabajadores, sin que lo hubiera ordenado el juez que instruye el caso, que habría sido el procedimiento habitual, según las fuentes judiciales consultadas.

Tras la detención, el empresario fue llevado por la policía a testificar ante el juzgado de guardia, el de Instrucción 8, que le tomó declaración, aunque lo normal habría sido que se inhibiera a favor del de Instrucción 6, encargado del caso desde que ocurrió el accidente.

Libertad

El letrado del empresario explicó que, horas antes de su detención, Sances, que sostiene no haber recibido citación judicial para declarar, se puso en contacto con la Policía Local para colaborar al conocer por la prensa que "lo estaban buscando". Añadió que, tras declarar, fue puesto en libertad sin que se le hayan imputado cargos y sólo con la obligación de comparecer ante el juez que instruye el caso cuando éste lo requiera.

En su declaración, el empresario reconoció que la empresa era suya y explicó que el fallecido limpiaba escombros para rematar las labores de demolición. Según el empresario, el inmigrante llevaba dos días trabajando en las labores de desescombro que siguieron al derribo del edificio y en el transcurso de las que se produjo el accidente, sobre el que Sances elude cualquier responsabilidad porque el muro, de 12 metros, "tenía cientos de años". "Quién iba a pensar que se iba a caer", dijo.

En el derribo del edificio en ruinas, adjudicado por el Ayuntamiento a la empresa Restauraciones y Demoliciones, participaron otras dos subcontratas: Hermanos Rodríguez y Alsa. El alcalde, José Torres Hurtado, sostuvo ayer que el contrato firmado con la primera de las compañías "no permitía" la subcontratación.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 26 de diciembre de 2004