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NUTRICIÓN

Un estudio relaciona comer mucha carne roja con el riesgo de padecer artritis reumatoide

La artritis reumatoide, una enfermedad inflamatoria crónica del sistema inmune, se ha relacionado con diversos factores genéticos y medioambientales. Se asume que el tabaquismo influye en su desarrollo, pero la influencia de los factores nutricionales es menos segura. Algunos estudios han señalado el valor protector del pescado, los peligros del café y una reducción del riesgo en mujeres que consumen alcohol con moderación. Lo último que apunta un nuevo estudio es que los niveles elevados de consumo de carne roja son un factor de riesgo independiente en el desarrollo de esta enfermedad inflamatoria.

Un equipo de investigadores británicos había descubierto que una dieta carente de frutas, especialmente de variedades ricas en vitamina C, multiplica por tres el riesgo de padecer artritis inflamatoria (normalmente, un síntoma inicial de la artritis reumatoide). Basándose en este interesante resultado, decidieron investigar la asociación de otros hábitos dietéticos con esta enfermedad. Y así es como descubrió el riesgo que entraña el abuso de carne roja.

Los resultados del estudio, realizado con datos de 25.000 personas y publicados en el número de diciembre de la revista Artritis & Rheumatism, muestran que el consumo elevado de carne roja duplica el riesgo de padecer artritis reumatoide.

Sin embargo, comer habitualmente hamburguesas y filetes quizá sólo influya en personas con predisposición a la enfermedad. "Quizá el elevado contenido de colágeno de la carne provoque la sensibilización al colágeno y, en consecuencia, una producción de anticuerpos contra éste, muy probablemente en un subgrupo de individuos susceptibles", señalan los autores. Este riesgo también podría estar relacionado con los aditivos o incluso con agentes infecciosos presentes en la carne, pero no hay pruebas.

"El consumo elevado de carne roja podría representar un nuevo factor de riesgo para la artritis reumatoide o actuar como marcador para un grupo de personas con mayor riesgo debido a otras causas relacionadas con el estilo de vida", concluyen los autores, que advierten: "No está claro que la relación sea causal".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 7 de diciembre de 2004