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OPINIÓN DEL LECTOR

Por la mujer rural

Siempre había pensado que un periódico como el suyo se congratulaba cuando algún gobierno tomaba decisiones acertadas acerca de cómo destinar el gasto público a favor de los grupos que más ayuda necesitan. Siempre creí que la política social de ayudas y subvenciones a favor de entidades sin animo de lucro como Afammer, que lucha hace 22 años por la igualdad de oportunidades y los derechos de la mujeres rurales y su entorno, era una política siempre aplaudida por los que defienden las cuestiones sociales. Pero parece ser que no. Con el único propósito de poner en entredicho la labor de una asociación sin ánimo de lucro, transparente, consolidada y apoyada por miles de mujeres de toda España, su periódico deja caer con sutileza, sin ataques directos pero insinuando que Afammer es una privilegiada porque le han concedido 10.000 euros a nuestra asociación para "la promoción de la igualdad de oportunidades de la mujer en el medio rural fomentando su formación e integración al mercado laboral". Gran pecado, sí señor.

Afammer ha abierto un camino necesario, y por el que Afammer Comunidad Valenciana ha luchado desde su constitución hace ya cinco años, para que otras asociaciones en el futuro puedan obtener una ayuda: hasta ahora, si la asociación no estaba vinculada a una organización agraria, la consejería no concedía subvención. Este año, tras solicitar durante varias convocatorias que se modificara la norma, será el primero en el que se concederá esa ayuda. Agradecemos a la Consejería de Agricultura la rectificación.

Desconocía la incompatibilidad de ideales políticos y la pertenencia a asociaciones que luchan por los más desfavorecidos, la afinidad con un partido político nunca ha sido obstáculo ni impulso para trabajar desde nuestra asociación. Creo que tal vez deberían haber investigado la trayectoria de Afammer en toda España y especialmente en la Comunidad Valenciana y haber valorado objetivamente si una asociación con más de 1.000 mujeres asociadas, que trabaja desde hace cinco años gracias a las ayudas y subvenciones de entidades de diferente signo político a favor de la igualdad de oportunidades de la mujer rural, con grandes logros como la formación e integración laboral de cientos de mujeres, el acercamiento de servicios a los entornos rurales, el acceso al ocio y a las nuevas tecnologías o la creación de empresas por parte de mujeres, no es una candidata idónea para seguir recibiendo el apoyo económico de entidades públicas como la Consejería de Agricultura.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 5 de diciembre de 2004